El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, confirmó que el plan Hambre Cero en las escuelas arrastra una deuda aproximada de US$ 50 millones correspondiente al ejercicio 2025, aunque aseguró que existe un compromiso del Ministerio de Economía para cancelarla durante marzo. Este problema viene siendo una constante durante todo el desarrollo del programa estrella del Gobierno Nacional.
“Hoy realmente estamos, por el lado del Ministerio de Desarrollo Social, en el orden de los 14 millones de dólares la deuda pendiente del ejercicio 2025. Y por el lado de las gobernaciones está más o menos 36 millones de dólares. Está en el orden de los 50 millones de dólares la deuda que arrastra el ejercicio 2025”, detalló.
Lea más: Hambre Cero: Desarrollo Social admite deuda, pero dice que cumple acuerdo con empresas
El ministro aseguró que, pese a esos retrasos, los pagos se han venido realizando de forma gradual mediante transferencias del Ministerio de Economía tanto al Ministerio de Desarrollo Social como a las gobernaciones encargadas de administrar parte del programa.
Empresas deben seguir cumpliendo contratos
Rojas destacó que, a pesar de los atrasos administrativos, las empresas proveedoras continúan cumpliendo con la entrega de alimentos en las escuelas.
“Siempre yo valoro y destaco el compromiso de las empresas contratadas, en el sentido de que sobrellevan los problemas del atraso en el pago y cumplen la provisión de la alimentación escolar”, afirmó.
Lea más: Hambre Cero: Gobierno incumplió promesa de pago a proveedoras y deuda sigue creciendo
No obstante, remarcó que el cumplimiento de los contratos es una exigencia innegociable. “Para nosotros es prioridad absoluta la buena administración del programa Hambre Cero. La prioridad es que les llegue la comida a los chicos, que no haya ninguna interrupción y que sea en calidad, en tiempo y forma”, sostuvo.
Contraloría advierte que los niños deben recibir alimentos todos los días
Por su parte, el contralor general Camilo Benítez insistió en que las dificultades administrativas o financieras no pueden afectar el servicio de alimentación escolar.
“El compromiso es con el país y con los niños. Los niños tienen que comer todos los días del año escolar, desayuno, almuerzo y merienda”, afirmó.
Lea más: Aseguran que cancelarán la deuda de Hambre Cero en los primeros días de marzo
El contralor insistió en que retrasos en transferencias del Estado no pueden ser utilizados como justificación para suspender el servicio. “Cualquier inconveniente administrativo que tengan no puede ser una razón que les justifique a ellos no darles la comida a los chicos”, enfatizó.
Nuevos controles y cruce de datos
Durante la reunión técnica, instituciones del Estado analizaron además nuevos mecanismos de control para el programa, incluyendo sistemas de análisis de datos que permitan mejorar la supervisión de la distribución de alimentos.
Según explicó Benítez, el objetivo es utilizar herramientas informáticas y cruzamiento de datos para identificar con mayor precisión la cantidad de estudiantes en cada institución educativa y optimizar la planificación del servicio.
El contralor señaló que el año pasado ya se realizaron observaciones a empresas proveedoras que no entregaron insumos a tiempo, lo que derivó en sanciones.
Lea más: Hambre Cero: Proveedoras admiten presiones políticas para contratar a cocineras
Cambios en la administración del programa
En paralelo, el ministro Rojas se refirió a la media sanción en el Senado que plantea modificar la ley de Hambre Cero para transferir la administración del programa en departamentos como Concepción y Alto Paraná al Ministerio de Desarrollo Social.
El secretario de Estado indicó que la propuesta fue una sorpresa para su cartera y que aún no evalúan sus implicancias logísticas, ya que el proyecto todavía debe ser tratado por la Cámara de Diputados.
Lea más: Diputado cuestiona que gobernadores vivan “tipo jeque árabe” mientras deben por Hambre Cero