Iglesia denuncia “nuevas guerras” y violencia infantil en Paraguay

Cardenal paraguayo Adalberto Martínez.Gentileza

En el Día del Niño, el cardenal Adalberto Martínez denunció en la Catedral Metropolitana las “nuevas guerras” que castigan a la infancia con pobreza, abusos y violencia familiar, exigiendo protección integral y urgente a los menores.

En el marco de la conmemoración del Día del Niño y del Primer Encuentro Arquidiocesano de Monaguillos celebrado este domingo en la Catedral Metropolitana, el arzobispo de Asunción, cardenal Adalberto Martínez Flores, centró su mensaje en una dura y directa interpelación a la sociedad.

Tomando como base la memoria histórica de los niños mártires de Acosta Ñu al cumplirse 157 años de aquella batalla, el purpurado advirtió que las armas han cambiado, pero la crueldad contra la infancia continúa a través de “nuevas guerras” invisibles pero igual de mortales.

Cardenal denuncia las “nuevas guerras” contra la niñez

Durante la homilía, el arzobispo señaló que, si bien el país recuerda con dolor los estragos de los conflictos bélicos del pasado, en la actualidad los niños siguen siendo las principales víctimas de agresiones cruentas y cotidianas.

En su mensaje, el purpurado enumeró las problemáticas más graves que erosionan los derechos de los menores en el Paraguay actual:

  • Exclusión social y material: Persistencia de la pobreza, el hambre, la malnutrición, la falta de un techo digno y las barreras para acceder a una salud y educación de calidad.
  • Explotación y abandono: Vigencia del trabajo infantil, la falta de una identidad legal reconocida y el abandono estatal.
  • Violencia en el propio hogar: El arzobispo denunció con firmeza que muchos de los ataques ocurren dentro del entorno familiar —el espacio que debería ser el más seguro—, traduciéndose en maltrato físico y psicológico, abuso sexual, trata, explotación, desapariciones e infanticidios.

Un llamado urgente a no ofrecer “migajas” de derechos

Inspirado en el pasaje evangélico de la mujer cananea y el mandato de Jesús de no impedir que los niños se acerquen, el arzobispo sostuvo que la sociedad y el Estado no pueden conformarse con dar respuestas superficiales a la crisis que afecta a la niñez.

Monaguillos y asistentes participan en ceremonia religiosa en la Catedral Metropolitana, liderados por el cardenal Adalberto Martínez Flores.

No podemos ofrecerles solamente las migajas de estos derechos, sino todo lo necesario para que crezcan con dignidad, amor y esperanza”, enfatizó el cardenal, recordando que el respeto a la vida debe garantizarse desde el vientre materno hasta su formación integral como personas.

Iglesia recuerda la misión ineludible de los adultos

Ante este escenario de vulnerabilidad, la Iglesia hizo un llamamiento imperativo a la familia, la escuela, la Iglesia y el Estado para articular un frente común. La autoridad eclesiástica recalcó que los adultos tienen la obligación moral y legal de librar una “batalla por la vida mediante la prevención, la escucha activa y la denuncia responsable ante cualquier indicio de violencia física, afectiva o espiritual.

La jornada litúrgica, que también conmemoró los 450 años del nacimiento de San Roque González de Santa Cruz ante cientos de monaguillos y familias peregrinas, concluyó con un firme recordatorio: la construcción de un Paraguay más justo y fraterno es inseparable de la garantía absoluta de paz, protección y seguridad para todos sus niños.

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