“No hay nada, es muy triste”: la cruda realidad del IPS que Isaías Fretes minimiza

El presidente del IPS Isaías Fretes conversa con la prensa. Gsutavo Machado

El presidente del IPS, Isaías Fretes, minimizó las críticas por la persistente falta de medicamentos, reconociendo solo un 19% de faltantes. Sin embargo, los asegurados responden con indignación que las farmacias siguen vacías y el sistema, colapsado.

El presidente del Instituto de Previsión Social (IPS), Isaías Fretes, minimizó esta mañana las protestas por falta de medicamentos en los servicios del seguro social, asegurando que el faltante en las farmacias bajó al 19%. Sus expresiones, sin embargo, chocaron de frente con el rechazo tajante de los asegurados.

Tras una reunión con el presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez (ANR-HC), Fretes reaccionó con visible molestia y un tono exaltado esta mañana, cuando se le preguntó por la falta de medicamentos, exigiendo a los periodistas que “no se instale” la percepción de una crisis. Lejos de mostrar empatía, el presidente del IPS se escudó en números que no coinciden con lo que sufren los asegurados.

Mientras Fretes intenta minimizar la realidad con porcentajes optimistas y discursos triunfalistas, los verdaderos dueños de la institución —los sufridos aportantes— recorren pasillos, peregrinan por distintas clínicas periféricas y se enfrentan a la frustrante respuesta de siempre: “No hay en stock”.

El triunfalismo oficial vs el calvario cotidiano

Durante sus declaraciones en el Congreso Nacional, Fretes reconoció de manera forzada que todavía persiste un 19% de faltantes en los centros asistenciales, pero intentó matizar el dato asegurando que la situación mejoró drásticamente.

Isaías Fretes y Basilio Núñez durante un recorrido por el IPS de Benjamín Aceval.

No instalen eso. Empezamos con 63% de ausencia de medicamentos y, en tres meses, logramos bajar eso al 19%, sin plata. Lo hicimos cerrando bocas de corrupción y desmontando licitaciones innecesarias”, declaró el titular de la previsional, visiblemente exasperado ante la consulta periodística.

No obstante, los aportantes del seguro social reclaman que pretender que un 19% de faltante es un logro, es ignorar que la falta de un solo medicamento vital puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, o al menos el deterioro irreversible de la calidad de vida de un paciente crónico. Para el jubilado o el trabajador que aporta mes a mes de manera obligatoria, las excusas burocráticas y las loas a la eficiencia administrativa no llenan las recetas médicas.

La respuesta más certera, dolorosa y lapidaria a la postura de Fretes provino de la asegurada Norma Caballero, quien sintetizó el sentir generalizado de miles de aportantes con una frase que desarma cualquier discurso triunfalista: “Cómo no se va a instalar, señor presidente, si no hay nada de medicamentos, es muy triste”.

Un coro de denuncias que desmiente las estadísticas

La afirmación de Fretes de que el abastecimiento de fármacos en el IPS ha mejorado choca frontalmente contra un muro incuestionable: las denuncias de los pacientes, que se han convertido en un registro diario de carencias y desesperación.

El reclamo de los asegurados se multiplica sin pausa, evidenciando que el desabastecimiento no es un caso aislados, sino una constante estructural.

Pacientes esperan ser atendidas en la farmacia del Hospital Ingavi del Instituto de Previsión Social.

Los testimonios recogidos en los centros de atención reflejan un panorama desolador. Pacientes que acuden al Hospital Central, al Hospital Ingavi, Hospital 12 de Junio, o clínicas periféricas como Nanawa, San Antonio y otros puestos sanitarios del interior del país como San Bernardino, se topan una y otra vez con la misma situación: estanterías vacías.

Fármacos de uso diario y vitales para la presión arterial, la diabetes o afecciones neurológicas brillan por su ausencia. Casos como el de la pregabalina, el losartan, la tamsulosina, el telmisartan, la atorvastatina, el levetiracetam o la mesalasina son reportados como faltantes sistemáticos.

Saul Pineiro opinó con impotencia: Hoy fui al IPS Central y no había nada. Se burlan de nosotros, anuncian que disponen medicamentos y al final, nada tienen. De cuatro medicamentos que debía retirar hoy solo retiré uno. Este gobierno es de lo peor. Nunca el IPS estuvo así”.

Otro asegurado, el señor Carlos López, reclamó: No hay más nada hace tiempo en IPS, ni medicamentos ni insumos. Anina peñembotavy”.

Aquellos que intentan buscar alternativas chocan con trabas absurdas. Pacientes que descubren en teoría la existencia de un fármaco en un servicio lejano y se trasladan hasta allí, solo para recibir la negativa del personal bajo el argumento de que “no son pacientes de esa zona”, anulando cualquier lógica de solidaridad institucional para un sistema que se supone es unificado y solidario.

Andrea Martínez contó su caso: Liberan los medicamentos cuando quieren y dependiendo de la cara del cliente aparentemente te dan. Medicamentos que están disponibles según la web, que supuestamente están en existencia, no te lo dan igual”.

Prometen remedios pero pacientes siguen sin stock, denuncian

La Asociación de Pacientes con Psoriasis y Enfermedades Autoinmunes de la Piel (APPEAP) también salió al paso tras las recientes declaraciones de Isaías Fretes, asegurando que una reducción del faltante de fármacos al 19%, no se reflejan en absoluto a la realidad del paciente, que continúa a la espera de medicamentos biológicos indispensables como el adalimumab.

Se observa falta de medicación en las estanterías del IPS Yrendague.

La organización recordó que el propio ente previsional había anunciado el 7 de agosto que en un plazo de una semana contaría con este insumo para su distribución. Sin embargo, tras transcurrir más de dos semanas, la promesa sigue incumplida, obligando a decenas de asegurados a interrumpir de forma prolongada sus tratamientos.

Hugo Bellasai, presidente de la asociación, expresó que para quienes padecen psoriasis y artritis psoriásica, la discontinuación de la terapia biológica representa un retroceso clínico severo que, en la mayoría de los casos, resulta sumamente difícil de revertir.

Desde la asociación sostienen que las estadísticas generales de abastecimiento que maneja la administración de Fretes ocultan la dramática realidad que atraviesan los pacientes de áreas especializadas.

Los afectados dicen que a esta problemática se suma la traba burocrática que afecta a numerosos recursos de amparo favorables, los cuales no avanzan en su tramitación dentro del Ministerio de Salud Pública (MSPBS) debido a la persistente falta de órdenes de compra.

Apagar la información para ocultar el problema

Como si el faltante crónico de fármacos no fuera suficiente castigo para el aportante, la institución dio un paso más en su desconexión con la transparencia al dejar inoperativo el sistema digital de consulta de disponibilidad de medicamentos a través de Mi IPS, bajo el pretexto de “realizar ajustes y revisiones”.

Consultado, el gerente de Tecnología del IPS, Juan Carlos Frutos, intentó justificar la caída del sistema argumentando que la herramienta generaba “malentendidos” debido a que la información no siempre reflejaba la realidad exacta del stock. Según explicó a ABC Color, las farmacias entregaban medicamentos con rapidez pero demoraban en actualizar el sistema, lo que provocaba que el asegurado se trasladara en vano, basándose en datos virtuales que ya no existían.

El servicio de consulta de medicamentos en MI IPS se reportó fuera de servicio tras actualizaciones en los procesos del sistema.

Frutos aseguró que están trabajando para optimizar el sistema y que la mejora llevaría un par de días. Aunque no precisó una fecha, dijo que a más tardar la optimización llevaría una semana.

Mientras se espera que se cumplan promesas y se optimizan herramientas informáticas, las voces de cientos de asegurados que claman en las ventanillas son el reflejo fiel de un sistema sanitario que agoniza por la burocracia y la falta de gestión eficiente.

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