Constantes subas ponen en jaque al sector de combustibles: casi 300 estaciones ya cerraron, según Apesa

Una estación de servicios en un entorno urbano muestra dispensadores de combustible y precios al público. Foto: archivo.Pedro Gonzalez

Desde la Asociación de Propietarios y Operadores de Estaciones de Servicios de Paraguay (Apesa) reclaman la urgencia de coordinar un plan de contingencia entre el Gobierno y el sector privado, ante la escalada internacional del petróleo. Advierten que la crisis amenaza con desbordar a rubros como el transporte y la producción.

La quinta suba en el precio de los combustibles en lo que va del año encendió las alarmas en el sector de distribución local. Ante el encarecimiento internacional del petróleo y los costos de reposición, el presidente de Apesa, Víctor Yambay, advirtió sobre la grave crisis que atraviesa el rubro e hizo un llamado urgente para fijar una política coordinada con el Gobierno.

Según detalló el titular del gremio, la coyuntura ya provocó el cese de operaciones de cientos de servicentros en todo el país. “Hay casi 300 estaciones fundidas, cerradas, porque cada suba implica que vos tenés que meter más capital operativo a tu negocio para vender menos cada vez”, afirmó Yambay.

La red de cobertura nacional habría descendido a unas 2.600 estaciones operativas, sobre un total que rozaba los 3.000 locales. Foto: archivo.

Con este escenario, la red de cobertura nacional habría descendido a unas 2.600 estaciones operativas, sobre un total que rozaba los 3.000 locales con 24 distribuidoras en un mercado de poco más de seis millones de habitantes.

Sin plan de contingencia y con distorsiones en el mercado

El titular de Apesa lamentó la falta de una estrategia conjunta entre el Poder Ejecutivo y los actores privados para amortiguar el impacto económico. “Es una situación bastante preocupante. Yo no veo que como sector y gobierno nos estemos sentando a ver qué medidas vamos a tomar, porque si cinco subas no le llaman la atención todavía a nadie y no tenemos un plan de contingencia o plan de acción, es realmente preocupante”, cuestionó.

Asimismo, se refirió a las asimetrías y distorsiones que se generan en la competencia comercial, tanto por decisiones de fijación de precios en la petrolera estatal Petropar como por otras modalidades de venta.

“Es bueno cuando todos jugamos con las mismas reglas y con las mismas armas. Entonces, gana el más guapo o el más eficiente. Pero cuando una de las partes o varias de las partes no tienen las mismas condiciones, no es una batalla, es una masacre”, sentenció el vocero.

El impacto económico de esta crisis no se limitará únicamente a los servicentros, sino que se extenderá. Foto: archivo.

“Hemos llegado a un punto donde tenemos que sentarnos, sincerarnos, hablar todos y decir: ‘Bueno, ¿qué queremos, qué tenemos, cómo hacemos?’. O finalmente vamos a terminar comiéndonos la cola todos y esto va a ser un caos”, agregó.

Amenaza en cadena a otros sectores

Yambay remarcó que el impacto económico de esta crisis no se limitará únicamente a los servicentros, sino que se extenderá de forma inevitable hacia la cadena de transporte, plataformas de movilidad, el sector logístico y la producción agrícola.

Un cartel en la estación de servicio Shell muestra los precios de combustible en guaraníes. Foto: archivo.

“Tenemos que tomar con seriedad este asunto del precio del petróleo, ver qué podemos hacer entre todos para afrontar esta coyuntura, porque empresario paraguayo que se funde es un problema para todos finalmente”, advirtió.

“De balde salimos al mundo a buscar inversiones si no cuidamos las inversiones que tenemos acá”, concluyó el referente del sector papelero y de carburantes.

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