Mientras el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), encabezado por el ministro Luis Ramírez, gasta energía institucional en sostener y defender cuestionados materiales de Educación de la Afectividad y la Educación Sexual en las escuelas (Ease)—que vienen acumulando críticas de diversos sectores por sus inconsistencias y sesgos pero de igual modo se imprimieron y entregaron a los alumnos—, en las aulas la realidad presupuestaria golpea con fuerza: las instituciones educativas públicas atraviesan una severa asfixia financiera tras sufrir profundos “tijerazos” en los fondos de Gratuidad.
La situación se tornó insostenible para los directores de instituciones educativas, quienes denuncian que a estas alturas del año aún no han recibido los recursos, a pesar de haber cumplido rigurosamente y en tiempo y forma con todos los pasos administrativos y documentales requeridos por el Estado. El fondo de Gratuidad es fundamental, ya que debería estar destinado a cubrir el mantenimiento y el funcionamiento de las instituciones educativas.
El Sindicato Nacional de Directores (Sinadi), denunció la semana pasada recortes presupuestarios del 40%, 50%, 60% e incluso del 100% en este concepto administrativo, situación que apeligra directamente el cierre del año académico 2026, según indicaron.
“En este país donde queremos salir del oscurantismo académico, no podés recortar fondos de la Gratuidad, que aparte es una miseria: G. 20.000 por alumno para la escuela y G. 45.000 por alumno para los estudiantes de colegio una vez al año”, reclamó el titular del gremio, Miguel Marecos.
Directores acumulan deudas por falta de fondos del MEC y escuelas sobreviven a duras penas
El jueves pasado, en un encuentro organizado por la cartera educativa con alrededor de 170 directores de instituciones educativas de la capital, los funcionarios le reclamaron a las autoridades sobre el excesivo retraso en el desembolso de los recursos.
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“Si bien son pocos los que se animaron a hablar, muchos somos los que estamos con muchas necesidades en las instituciones y también acumulamos deudas con proveedoras por insumos como papeles y algunas cosas básicas como insumos de electricidad”, afirmó la directora de una escuela de Asunción, quien pidió mantenerse en el anonimato por temor a represalias.
Los recursos que deben invertirse exclusivamente en gastos de capital:
- Adquisición de equipos varios y tecnología.
- Compra de herramientas y mobiliario institucional.
- Inversiones en infraestructura o proyectos específicos
“Nosotros tenemos deudas con las empresas de la zona que nos proveen materiales básicos y ahora ya se niegan a seguir entregando artículos a crédito. No sabemos cómo vamos a terminar así el año lectivo”, lamentó otra directora en conversación con ABC.
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Por ahora, el Sinadi descarta una protesta ante estos indicadores. No obstante, advierten con riesgos en el cierre de esta segunda etapa escolar si la situación continúa de esta forma.
MEC suma críticas a libros por machismo, inconsistencias históricas y exclusión, pero insiste en su aplicación
El colectivo de niñas, niños, adolescentes y mujeres con discapacidad (Discasfem), se sumó a especialistas, gremios estudiantiles y organizaciones que cuestionan al MEC por los libros de Ease, indicando que tienen un enfoque machista, sesgo anticientífico y falta de educación inclusiva, además de su “contenido infeliz”, como había admitido el propio ministro Luis Ramírez tras las críticas por las referencias que tienen los escritos sobre el “exitoso” Hitler.
Desde el colectivo Discasfem levantaron su voz de manera “categórica, firme y sin matices” ante la gravedad de los contenidos difundidos, advirtiendo que “no callaremos ante un sistema que pretende retroceder hacia modelos de adoctrinamiento, subordinación y manipulación ideológica” en los materiales educativos oficiales.
El manifiesto público condena enérgicamente la “aberración pedagógica de contrastar la figura de Adolf Hitler con la de una niña con Síndrome de Down bajo la dicotomía simplista y distorsionada del malo contra la buenita”.
El pronunciamiento subraya que esta narrativa resulta profundamente perversa por dos razones: primero, porque perpetúa “el estereotipo del ángel pasivo” al despojar a las personas con discapacidad de su autonomía y condición de sujetas de derechos; y segundo, por el inaceptable “uso instrumental y chantaje moral” de utilizar la vulnerabilidad como recurso retórico para suavizar o contextualizar a un criminal de guerra.
No obstante, pese a los cuestionamientos, Luis Ramírez insistió en que van a aplicar el enfoque de estos libros, cuya autora es la ecuatoriana María Judith Turriaga, también creadora de las llamadas “12 Ciencias de la afectividad y sexualidad en las escuelas”. El ministro minimizó las críticas a “unas cuatro o cinco páginas” que, dijo, van a revisar.