El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) enfrenta cuestionamientos por los contenidos del programa EASE (Educación en la Afectividad y la Sexualidad en la Escuela), que, según denuncias de varios sectores, promueven estereotipos de género, imponen patrones de conducta y vestimenta a las alumnas e incluyen una valoración benevolente sobre el ascenso del nazismo.
Ante las críticas, el ministro de Educación, Luis Ramírez, reconoció que algunos pasajes deben modificarse, aunque señaló que los materiales todavía están en etapa piloto.
Consultado sobre las acciones del MEC ante los casos de feminicidio en aumento en Paraguay, Ramírez había defendido el programa como una propuesta educativa. Sin embargo, este martes cuestionó los ejemplos incluidos en los textos.
“Está mal. Yo no comparto, me parece infeliz el ejemplo, habiendo tantos”, declaró ante la 1080 AM el ministro al referirse al ejemplo relacionado con el ascenso del nazismo.
MEC reconoce ejemplos cuestionados en los libros
Respecto a los estereotipos de género, Ramírez también se refirió al pasaje que sostiene que las mujeres “no deben verse provocativas”. Reconoció que este tipo de ejemplos puede aparecer en los materiales y adelantó que serán revisados para introducir cambios.
“Revisaremos, veremos y estamos para modificar”, mencionó.
El ministro explicó que los 15 libros del programa EASE están en una fase de prueba piloto con docentes y padres, antes de su impresión masiva. En ese contexto, sostuvo que todavía existe margen para revisar los contenidos y realizar ajustes.
“Estamos aún en una etapa de cambios. Por un lado, me parece correcto que podeamos tener este tiempo para poder ajustar, sacar y poner lo que hay que poner”, declaró.

¿Minimiza polémicos contenidos en libros del MEC?
Ramírez sostuvo que identificaron solo cuatro o cinco páginas con ejemplos que consideró cuestionables y que serán modificados. De esta manera, planteó que las observaciones detectadas pueden corregirse antes de que los materiales sean distribuidos de forma masiva.
“Es un material que tiene cuatro o cinco circunstancias que hay que cambiar y lo vamos a hacer. No es un inconveniente todavía”, sostuvo.
¿Quién debe revisar los contenidos del programa EASE?
Sobre el proceso de elaboración de los libros, el ministro explicó que los materiales atraviesan dos instancias de evaluación. La primera consiste en un testeo pedagógico para determinar si los docentes pueden desarrollar y explicar los contenidos; la segunda apunta a evaluar los ejemplos incorporados en los textos.
Ramírez también señaló al Departamento de Currículum del MEC como el área encargada de velar por la calidad y la orientación de los materiales pedagógicos. Según indicó, su participación es clave para garantizar que los contenidos respondan a los criterios científicos y educativos previstos.
“Yo revisé particularmente hasta el tercer grado, después hay un equipo grande que se encarga. El MEC tiene un Departamento de Currículum, que es el encargado y responsable de velar de que los materiales salgan en una línea y por hacer un esfuerzo en comprender y en tener esos elementos científicos”, declaró.
No se cumplió con la revisión de los libros
El ministro reconoció que la revisión de los ejemplos no cumplió plenamente con el objetivo previsto y justificó la existencia de una instancia adicional de evaluación antes de la publicación definitiva.
“Por eso, también tenemos un reaseguro. No es que se terminó el material y ya lo lanzamos, sino que hacemos otra vez un testeo y damos la posibilidad de seguir corrigiendo hasta tener un material que sea utilizable y, sobre todo, beneficioso para lo que queremos”, expresó.
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El relato sobre Hitler y los estereotipos de género
Uno de los pasajes cuestionados presenta un relato que contrapone el nacimiento de dos niños: una niña con síndrome de Down, cuyo destino, según la historia, era quedarse en casa para cuidar a su madre, y Adolfo Hitler, presentado como un niño “normal” en comparación con ella. El planteamiento fue señalado por su enfoque discriminatorio en términos de inclusión.

Las críticas también apuntan a la promoción de roles de género y a la enseñanza de la obediencia a los menores. Entre los ejemplos cuestionados figura un fragmento dirigido a estudiantes del noveno grado de la Educación Escolar Básica, que vincula el respeto y la valoración personal con la apariencia de las mujeres.
“Quieres que un chico te respete y valore tu carácter, tu inteligencia y tu modo de ser: ponte guapa, pero no provocativa”, se lee en una de las páginas del libro.


