El senador colorado disidente Mario Varela pidió al cartismo retirar el proyecto de ley que busca reglamentar las senadurías vitalicias, luego de que el expresidente de la República, Horacio Cartes, Mario Abdo Benítez y el actual mandatario, Santiago Peña, manifestaran públicamente que no tienen intención de postularse a cargos electivos.
Varela sostuvo que, tras escuchar las declaraciones de los exmandatarios y del jefe de Estado, ya no existe una justificación política ni institucional para insistir con la propuesta impulsada por el oficialismo.
“Al leer también las declaraciones del presidente actual, de los anteriores presidentes que hablan de la senaduría vitalicia, que ellos no se van a postular porque no tienen intereses en hacerlo. Entonces, señor presidente, creo que no tiene ningún sentido que sigamos planteando ese proyecto”, expresó.
Lea más: Wiens asegura que disputa Abdo-Cartes “no es su pelea”
El legislador añadió que el debate debe cerrarse respeto al orden constitucional. “Creo que la democracia necesita que respetemos la Constitución y las leyes. Vaya mi reconocimiento y decir que realmente es una declaración y una actitud atinada, democrática y respetuosa hacia la Constitución Nacional”, afirmó.
El proyecto cartista presentado en diciembre y reactivado en abril
La iniciativa fue anunciada y presentada oficialmente por el cartismo alrededor del 15 de diciembre de 2025. El objetivo planteado era reglamentar el artículo 189 de la Constitución Nacional para permitir que los expresidentes con el título honorífico de senadores vitalicios puedan renunciar al cargo con seis meses de anticipación y competir luego por bancas activas en la Cámara Alta, con voz y voto.
Además, el proyecto contempla que quienes tengan la condición de senadores vitalicios puedan ejercer otros cargos públicos sin que exista incompatibilidad.
Tras varios meses de postergaciones, la Comisión de Legislación, Codificación, Justicia y Trabajo del Senado, presidida por el senador Derlis Maidana, emitió dictamen en mayoría a favor de la propuesta el 28 de abril pasado.
Lea más: ¿Expresidentes pueden volver a candidatarse? Así defienden proyecto sobre senaduría vitalicia
Sin embargo, un día después, el oficialismo terminó retrocediendo. El presidente del Congreso, Basilio Núñez, retiró el proyecto del orden del día de una sesión extraordinaria luego de no reunir los votos necesarios, pese a haber afirmado minutos antes que contaba con respaldo suficiente.
Santiago Peña tomó distancia: “No estoy mirando la posibilidad”
La discusión volvió a tomar fuerza luego de las declaraciones del presidente Santiago Peña, quien aseguró que no participa del debate y descartó una eventual candidatura al Senado.
“Les soy honesto, no tengo una opinión. Es un debate del cual no participo ni activa ni pasivamente; realmente yo no estoy mirando la posibilidad de candidatarme activamente a la senaduría. Quiero concentrar todos mis esfuerzos hoy en terminar mi función para la cual fui electo en el 2023”, señaló.
La postura presidencial se sumó a la de exmandatarios que también habían manifestado públicamente que no buscan competir por cargos electivos, lo que fue mencionado por Varela como un argumento adicional para archivar la propuesta.
Varela insiste en que la propuesta es inconstitucional
No es la primera vez que el senador Mario Varela cuestiona el plan cartista. Había calificado el proyecto como “un verdadero adefesio” y “un atropello a la Constitución”, al advertir que modificar por ley ordinaria el alcance de las senadurías vitalicias contradice el artículo 189 de la Carta Magna.
Lea más: Senaduría vitalicia: “Bachi” Núñez explica en qué consiste el proyecto de ley
Según sostuvo entonces, la Constitución establece de forma expresa que los expresidentes democráticamente electos serán senadores vitalicios con voz, pero sin voto, por lo que no existe margen para reinterpretar ese alcance mediante una legislación inferior.
También advirtió que habilitar a exmandatarios como senadores activos podría otorgarles poder político adicional para construir mayorías parlamentarias y abrir un debate de fondo que, a su criterio, debería darse solo a través de una reforma constitucional.