El Gobierno de Santiago Peña firmó a inicios de mayo en Taipéi un memorándum de entendimiento (MOU) con Taiwán que apunta a construir en Paraguay el “mayor centro de inteligencia artificial (IA) del mundo“, que prevé el uso de energía de la usina hidroeléctrica de Itaipú, situada en Hernandarias, departamento de Alto Paraná.
Conforme al MOU, el data center operará bajo un modelo binacional similar al de Itaipú, y contempla, en su fase final una capacidad de 1.000 MW, superando incluso la potencia instalada de la central Acaray y equivalente a casi una unidad y media de la binacional compartida con Brasil.
Sobre el acuerdo firmado con Taiwán, el experto Luis Benítez Aguilar, secretario de la Sociedad Paraguaya de Inteligencia Artificial, fue consultado por ABC Color sobre los aspectos que le preocupan del proyecto.
Benítez Aguilar es analista de Sistemas por la Universidad Católica de Asunción. Es magister en Asuntos Públicos y Gobernabilidad por la Universidad Columbia. Es doctor en Administración Pública con énfasis en gobernabilidad en la Universidad Columbia. Sus líneas de investigación son: Políticas públicas y Tecnología de la Información y Comunicación, Tecnología y Sociedad.
Primeramente, el especialista dijo que el emprendimiento de IA soberana Paraguay-Taiwán observó que contempla el uso de energía, la construcción de “hardware”, la utilización de los “algoritmos” y, por último “la venta de servicios”. Exponemos textualmente su análisis sobre el data center que el Gobierno presentó con respaldo de Taiwán. Paraguay es su único aliado diplomático en Sudamérica y una de las 12 naciones en el mundo.
¿Subirá el precio de la energía?
“La energía que vamos a poder entregar. Eso es soberano. Eso es de Paraguay. Si bien tiene poco margen de venta, por ende, probablemente vamos a tener problemas en el 2030. A pesar de que se liberó el tema de la generación, con ese tema de que ahora cualquier empresa puede generar energía para venderla. De alguna manera, estamos en problemas, y probablemente en el 2030 va a empezar a subir radicalmente el precio de la energía como consecuencia de esta decisión”.
Hardware y fuentes laborales
“El hardware a nivel de infraestructura, ¿Va a generar empleo para la construcción, va a generar empleo para mantener la energía en el datacenter y para mantener la infraestructura del datacenter? No, probablemente no se tenga más allá del tema de la construcción. Una vez que esté todo construido, no habrá probablemente más de 20 empleados en el emprendimiento. No va a tener impacto a nivel de generación de empleos".
“En cuanto al hardware, ellos (Gobierno) dicen que Taiwán tiene los chips y eso tampoco es verdad, porque los chips que produce Taiwán, los produce TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company) pero no le pertenecen a TSMC, eso le pertenece a NVIDIA (considerado líder mundial en computación de inteligencia artificial (IA) y aceleración gráfica). Es decir, de alguna manera, eventualmente vía Taiwán se pueden conseguir precios y descuentos para acceder a esa tecnología. Esa tecnología americana de NVIDIA que se produce en el país asiático, y que no le pertenece a Taiwán. En el hardware no vamos a tener absolutamente nada soberano. El Estado paraguayo no va a poder controlar el hardware que se instale”.
Algoritmos
“La otra capa es el tema de algoritmos. Paraguay no tiene capacidad de diseñar, mejorar o ampliar los algoritmos que se tienen hoy. Estuve leyendo entrevistas que le hicieron a Benjamín Barán, el presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). Él habla de 20 doctores que produjo la Facultad de Politécnica. No es suficiente para poder direccionar esos 20 a un proyecto como este, porque al final sacas esa fuerza de otros emprendimientos que se están realizando hoy. Se dice que hay, no recuerdo el número, una cantidad de investigadores, pero los que están haciendo investigación realmente son 2, 3, 5. Real y efectivamente no hay capacidad para hacer o tocar esos algoritmos. Es más, y lo peor de todo esto, es que ninguno de esos doctores o investigadores van a incidir en los algoritmos que se ejecuten, porque normalmente lo que va a suceder es ChatGPT puede traer a su algoritmo, que es propietario para que ejecute, se corra en la infraestructura que se instale. Y eso se le vende como servicio a OpenAI en general para atender requerimientos de la región”.
“O sea, OpenAI va a utilizar un servicio barato, donde va a poder tener cómputo y energía eléctrica barata. Eventualmente puede ser que sea rentable, probablemente, pero la comunidad académica y científica del Paraguay no va a poder entrar a tocar esos algoritmos ahí”.
Venta de servicios
“También se habla de la capa de servicio, que está relacionado, el tema de los algoritmos, en el sentido de que cualquiera sea el proveedor a quien le vendamos, ese proveedor va a traer su algoritmo para ejecutar. Parte de eso eventualmente se va a ejecutar o se va a utilizar para la Función Pública”.
“En principio, no sabemos, porque no hay información sobre eso y de vuelta, no hay capacidad en el Estado, en el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), para emprender estos proyectos. ¿Puede ser que se pueda arrancar eso con ayuda de Taiwán? Sí, puede ser, pero no tenemos información sobre esto. O sea, el hecho de que nosotros como ciudadanía, como población, como sociedad, utilicemos inteligencia artificial, eso va a suceder, pero por servicios como ChatGPT, como OpenAI, no por servicios que eventualmente este datacenter va a ofrecer".
“Y es una cuestión que hay que tener claro en el momento de entender la problemática de lo que va a ofrecer para la ciudadanía este datacenter. Esencialmente sólo renta por la energía eléctrica, por la venta de servicios, pero no creación de valor agregado tecnológico o conocimiento para mejorar estos funcionamientos. Concretamente no existe, no es un proyecto de soberanía, no hay soberanía del Estado paraguayo en varias de las capas que se plantean en el proyecto”.
“Se regalará la energía”
En otro momento, Luis Benítez Aguilar coincidió con el expresidente de la ANDE, Pedro Ferreira, quien advirtió que Paraguay podría “empeñar” su mayor riqueza en Itaipú con el acuerdo con Taiwán.
El experto dijo que básicamente se regalará nuestra energía porque estará subsidiado por el ciudadano. “Eso para mí es categórico, no hay que ni dudar, nosotros vamos a pagar el uso de la energía. Y si, o sea, si bien se va a usar 10 megas, 100 megas y luego uno, un giga, un gigawatt, una turbina y media es así mismo, no tiene mucho sentido hacer eso si es que no se trae realmente beneficios".
“Vamos a vender energía barata, como un enchufe barato. Vamos a ganar la construcción en el parque tecnológico, probablemente ganar capacidad de cómputo con la importación de los equipos de Nvidia que se van a producir en Taiwán. Probablemente vamos a tener venta del servicio, pero esa venta no va a ser directamente ni a las escuelas, ni a las instituciones, ni a los ministerios.
Clúster tecnológico
En otro momento, Benítez Aguilar planteó un escenario que cambiaría la situación en relación al proyecto. “Cambia la situación si es que se tiene, por ejemplo, un plan para implementar un clúster tecnológico en el país. Yo no escuché hablar de nada de eso, ni en el circuito, ni en el proyecto del distrito digital donde está la Universidad Paraguay-Taiwán, la Universidad Politécnica Paraguay-Taiwán. ¿Por qué digo esto? Cierto es que Taiwán es el mayor productor de chips con alta tecnología. Cierto, eso es categórico, es innegable. Tiene prácticamente el 90% de la producción hoy".
“Ahora bien, si algo le interesaría a Paraguay yo creo es tener ese clúster que se tiene en la isla donde está el relacionamiento de muchas empresas de diferentes aspectos de tecnología, donde no solamente entra la parte eléctrica, informática, también hay químicos, hay físicos, hay matemáticos, hay todo tipo de profesiones de alto conocimiento que funciona como clúster en la isla en sí“.
Benítez Aguilar indicó que si el Estado hace planificación a mediano o largo plazo, donde se cambia el modelo de maquila y se apunta a un modelo de ingresar a la sociedad del conocimiento, ingresará al capitalismo del conocimiento. “Ahí puede ser que tenga sentido”, remarcó.
“¿Pero eso qué significa? Invertir, pero muy fuertemente en educación, en investigación, en las mipymes para que tengan capacidad técnica para generar productos y servicios con tecnología. Ese plan no está, por ende, ahí es donde no tiene mucho sentido y ahí es donde eventualmente podría ser tachado de simplemente venta o utilizar al país como un enchufe barato de venta de energía. Y más nada, por ende, casi 100% de acuerdo, como te digo, con el ingeniero Pedro Ferreira, y con otros actores también, que están denunciando el mismo punto".
En otro momento, el especialista expresó que el Gobierno de Santiago Peña debe imponer mayor planificación con estos recursos estratégicos “para poder apuntalar el desarrollo del país” y “no hacerlo de forma tan desordenada”. Señaló que esta administración “está planteando en el contexto de un solo gobierno que va a tener impacto en los próximos dos gobiernos. Aseveró que ”de alguna manera puede eventualmente desestabilizar al Estado paraguayo”.
Afectan a la ciudadanía
Benítez Aguilar afirmó que estas decisiones que se toman de largo plazo “afectan directamente a la ciudadanía, que tocan el bolsillo de la ciudadanía”. Añadió que se debería ver “la manera de que se implementen mecanismos donde la ciudadanía pueda aportar al diseño de estas políticas, que es lo que normalmente se está haciendo”.
“El caso del Metrobús donde no se dio participación a la ciudadanía. Cayó el proyecto, y hay cientos de ejemplos de ese tipo en toda Latinoamérica, donde si se da participación a la ciudadanía, la ciudadanía entiende cuál es el propósito y puede eventualmente ser artífice, empujando el proyecto. Pero en este caso son decisiones que se toman entre cuatro paredes, donde no hay, en muchos casos, ni siquiera análisis ni estudios de factibilidad, por ende se llegan a este tipo de situaciones”, manifestó.
Benítez Aguilar, finalizó, con la siguiente reflexión: “Pues al final una forma en cómo yo veo este tema es simplemente un proyecto de efecto geopolítico por la necesidad que tiene el Ejecutivo de estar en el ambiente a nivel global, que es claro. De alguna manera es un fenómeno que está sucediendo en la región. Con (Javier) Milei, con (Luiz Inácio) Lula da Silva, de cierta forma. Entonces, estas son decisiones que van a moldear nuestra sociedad en los próximos gobiernos. Donde de alguna manera, así como va, como está planteado de vuelta, sin mucha información, porque ellos no están publicando la información que se requiere. Vamos a ser más pobres con este proyecto”.
Obra más grande que Itaipú, según el Gobierno
El 13 de mayo de 2026, al regreso del presidente Santiago Peña de Taiwán, el jefe de Gabinete Civil de la Presidencia, Javier Giménez, dio algunos detalles sobre el acuerdo con el país oriental sobre la construcción del data center.
Giménez refirió que el "Proyecto de Inversión en un Centro Soberano de Computación de IA", que Paraguay firmó con Taiwán, “va a cambiar la historia económica del país” porque aseguró “se unirán las supercomputadoras de Taiwán y la energía de Paraguay”.
“Es un memorándum de entendimiento histórico porque se unen los dos países en la vanguardia. Va a cambiar la historia económica del país, se unirán las supercomputadoras de Taiwán y la energía de Paraguay”, remarcó.
Seguidamente, Javier Giménez contó que el proyecto tiene tres etapas de inversión con el uso de la energía de Itaipú (10 MW, 100 MW y 1.000 MW). La estimación del Gobierno es que la primera fase consistirá en una inversión de entre US$ 200 y 300 millones para un centro de IA soberana de 10 MW.
El jefe de Gabinete Civil dijo que es difícil cuantificar la inversión “porque puede ser equivalente a lo que se logró en 1984, con el funcionamiento de la represa Itaipú”.
“Un data center de una escala de 100 MW es US$ 3.000 millones. Un data center de 1.000 MW es US$ 30.000 millones de dólares. Es la mayor inversión en la historia”, manifestó el funcionario.
Por su parte, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, dijo que Paraguay dejaría de ceder su energía a precio de costo para transformarla en procesamiento de datos y exportación de conocimiento. El ministro señaló que los ingresos generados permitirán reinvertir en más infraestructura y generación eléctrica propia.
Además de la exportación, el centro de datos funcionará como un catalizador para un nuevo ecosistema de fintech y startups. La idea es que las pequeñas y medianas empresas puedan utilizar esta infraestructura para desarrollar soluciones tecnológicas aplicadas a las finanzas y la desburocratización de trámites públicos.