“Vemos un aumento de la matrícula porque muchos padres están viendo que el sistema escolar público hoy está ofreciendo un mejor servicio, la alimentación, la infraestructura, y los útiles escolares que año a año estamos mejorando todavía. Queremos hacer muchísimo más, pero nosotros creemos que la educación pública es realmente poderosa, en justamente igualar las oportunidades indistintamente de la clase social a la cual uno pertenezca. Si todos tienen las mismas oportunidades, vamos a generar realmente una sociedad que va a valorar el esfuerzo y el sacrificio de todas las personas”.
Así declaró esta mañana el presidente de la República, Santiago Peña, tras visitar la escuela Silvio Pettirossi, de la ciudad de Luque. Fue con motivo de la recordación del Día Nacional de la Alimentación Escolar en Paraguay, en coincidencia con el aniversario de implementación del programa Hambre Cero en las escuelas.
El titular del Poder Ejecutivo aludió a la fecha del inicio oficial de la implementación del programa, el 5 de agosto de 2024, con la provisión inicial de alimento escolar en 2.600 escuelas pertenecientes a 90 distritos del país. Desde entonces, el plan amplió progresivamente su cobertura y actualmente llega a 263 distritos, beneficiando a más de un millón de estudiantes, conforme a datos del Ejecutivo.
Sobre el punto, Peña mencionó “números fehacientes que comprueban el aumento de la matrícula no solamente por la retención y la baja deserción” en las escuelas y colegios públicos.
Dijo que “aprender desde muy niño los dos problemas más grandes que tiene el paraguayo en la edad adulta son derivados de la hipertensión y la diabetes; ambos están vinculados a la alimentación”.
“Entonces esto va a tener un impacto futuro. Los economistas hablamos muchas veces de las externalidades positivas con una política pública, que en realidad estamos buscando alcanzar a varios objetivos: la retención escolar y el aprendizaje”, manifestó el jefe de Estado.
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Polémicas declaraciones
En enero de este año, el presidente Santiago Peña aseguró que una migración masiva de estudiantes de colegios públicos y escuelas públicas, es gracias a programas como Hambre Cero o los kits escolares, generando un ahorro para las familias.
“Si hay más niños (en las escuelas públicas) que anteriormente, sus padres pagaban una cuota para mandarles a un colegio privado y hoy deciden enviarles a un colegio público, quiere decir que esa gente va a tener más plata en su bolsillo”, manifestó.
Peña aseveró que una familia puede ahorrar unos G. 500.000 por hijo, cada mes.
El sociólogo Luis Ortiz, experto en investigación educativa, sostuvo en su momento que el Estado invierte efectivamente en el plantel docente y en la infraestructura, aunque se produce un deterioro en la estructura de las escuelas.
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Además, mencionó la conformación del Fondo Nacional de Alimentación Escolar (FONAE), que destina unos recursos de manera “muy problemática, sin mucho análisis”, pero finalmente destina recursos también a la alimentación escolar, en el marco del plan Hambre Cero.
¿Cuánto gastan las familias en las escuelas públicas?
Luis Ortiz afirmó que “decir, por ejemplo, que porque el Estado provee los útiles escolares y los insumos asociados, que son materiales didácticos, ya también se retira del gasto privado, no es cierto”.
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Indicó que hay otros gastos, como las TIC´s, que cada vez se utilizan más en las instituciones educativas públicas y demandan una erogación de la familia. También se piden insumos complementarios, que no traen los kits escolares.
“Todo eso, por lo tanto, para concluir, nos muestra que está lejos todavía el Estado de poder asegurar la gratuidad, y, decíamos en ese estudio, que finalmente la gratuidad tiene una doble realidad. Por una parte, lo que se declara normativamente; y lo que alcanza el Estado, que no termina cubriendo los requerimientos y desemboca en que las familias tengan erogaciones, sobre todo las más pobres”, asegura.
Creció gasto
En escuelas públicas, las erogaciones de los hogares en la educación de sus hijos, en el 2022, en zonas urbanas fue de aproximadamente el 40,8% de sus ingresos, mientras que en zonas rurales representaron el 21,6% de los ingresos familiares.
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Luis Ortiz señaló que en el 2025, el porcentaje medio fue aproximadamente del 43% de los ingresos familiares en las escuelas públicas de zonas urbanas, mientras que en zonas rurales fue del 22,7%.
“O sea, creció el gasto privado, de los hogares, en la educación pública, afectando sobre todo a los sectores más desfavorecidos”, insistió.