A tres años de gobierno de Peña, afirman que crece la decepción ciudadana

Santiago Peña, presidente de la República. Gentileza/Presidencia de la República del Paraguay

AYOLAS. A tres años del inicio del gobierno de Santiago Peña, la percepción de la ciudadanía es de profunda decepción, mientras desde el entorno del Gobierno se destacan indicadores favorables.

El dirigente social y abogado Vidal Cáceres señaló que, a tres años del actual Gobierno, gran parte de la población continúa atravesando dificultades concretas en áreas como salud, seguridad, empleo, economía y educación.

La salud pública es uno de los ejemplos más críticos. Si bien se han inaugurado hospitales con infraestructura moderna, muchos carecen de profesionales, insumos, instrumental y medicamentos. A esto se suma, según Cáceres, la corrupción imperante dentro del sistema. El Instituto de Previsión Social (IPS) atraviesa una situación cercana a la quiebra, con una creciente deuda por medicamentos a proveedores que pone en riesgo la continuidad de la atención, mientras la corrupción y la mala gestión siguen afectando los servicios, indicó.

Inseguridad y falta de oportunidades laborales

En otro momento, Cáceres se refirió a la inseguridad que afecta al país, donde constantemente se registran asaltos, incluidos hechos en entidades bancarias, mientras el microtráfico y el narcotráfico mantienen en zozobra a la población.

El ministro del Interior, Enrique Riera (ANR – HC), impulsó un proyecto mediante el cual se incorporan más de 10.000 efectivos en un año. Sin embargo, el dirigente sostuvo que la inseguridad persiste pese a estas medidas.

La falta de oportunidades laborales constituye otro de los principales reclamos. Cáceres cuestionó la ausencia de grandes obras e iniciativas capaces de absorber la mano de obra disponible. Muchos jóvenes concluyen sus estudios sin perspectivas de inserción laboral, mientras la emigración de compatriotas hacia otros países se intensifica como una señal de la falta de oportunidades.

Economía

En el ámbito económico, las cifras oficiales de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y el aumento de la recaudación tributaria contrastan, según Cáceres, con la realidad de los hogares. El salario pierde poder adquisitivo, el dinero no alcanza para cubrir la canasta básica y el endeudamiento público avanza a un ritmo acelerado.

En este escenario, el propio exministro de Economía saliente, Carlos Fernández Valdovinos, calificó la situación como una “economía de guerra”.

La promesa de campaña de que “Vamos a estar mejor” hoy se percibe lejos de cumplirse. Para amplios sectores, el gobierno de Santiago Peña es considerado uno de los peores desde la administración de González Macchi. Según Cáceres, la actual administración generó expectativas, pero a tres años de su gestión no se observan mejoras significativas.

“Con dos años por delante, el escenario electoral y las fuertes disputas internas en el partido de gobierno hacen prever que la atención se desplazará cada vez más hacia lo político, dejando en segundo plano las urgencias de la población”, concluyó.

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