El precio de los combustibles en Paraguay registró fuertes incrementos en 2026 y la evolución histórica de las cotizaciones permite dimensionar la magnitud de estas subas, cuyo impacto se traslada al bolsillo de los consumidores y presiona los costos de transporte, logística y otros bienes y servicios.
Para entender el escenario actual, hay que retroceder hasta los precios de la pandemia, en 2020, y recorrer los sucesivos ciclos de subas y bajas, incluidos los fuertes aumentos registrados durante la crisis de combustibles de 2022, tras el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Un análisis histórico de las cotizaciones de Petropar realizado por ABC toma como referencia dos combustibles: el gasoil común o diésel Tipo III, por su importancia para la actividad económica, y la nafta intermedia de 93 octanos, por ser uno de los combustibles de mayor consumo entre los usuarios.
De la pandemia al salto de 2022: Cómo la guerra impactó en los precios
Pero antes de iniciar el recorrido de precios históricos, conviene recordar que Paraguay no produce un solo litro de combustible derivado del petróleo. Es lo que los economistas llaman un “tomador de precios”, ya que las cotizaciones se establecen a nivel internacional y es muy poco lo que a nivel local se puede hacer al respecto.
Si nos remontamos a mayo de 2020, en plena pandemia del Covid -cuando la economía mundial se frenó abruptamente-, encontramos que el gasoil común llegó a G. 4.530 por litro en Paraguay, mientras que la nafta intermedia costaba G. 5.240, de acuerdo con los registros de este diario basados en los monitoreos del mercado local.
Pero a partir del proceso de recuperación de la actividad económica global y local, los precios comenzaron a subir. Para octubre de 2021, el gasoil ya costaba G. 6.330 y la nafta intermedia G. 6.810.
El 2022 marcó uno de los mayores saltos de precios por el inicio de la guerra Rusia-Ucrania en febrero de ese año.
A comienzos de ese 2022, el gasoil común costaba G. 6.580, luego de una reducción de la base impositiva sobre la cual se calculaba el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), como medida del gobierno paraguayo -del entonces presidente Mario Abdo Benítez- para intentar amortizar el impacto de los encarecimientos, mientras la nafta intermedia se ubicaba en G. 6.810.
En marzo de ese año se sucedieron nuevos ajustes y también el gobierno nacional decidió un cuestionado subsidio al gasoil, que sólo se aplicó en Petropar y que llevó temporalmente el precio a G. 6.050.
Sin embargo, tras levantarse la subvención -por presión de los actores económicos afectados negativamente-, el 13 de abril el gasoil saltó a G. 8.050, que significaron G. 2.000 más que el precio subsidiado. La nafta intermedia pasó de G. 6.910 a G. 8.310.
Los precios continuaron aumentando y llegaron a sus máximos de ese año en junio: G. 8.800 para el gasoil y G. 9.060 para la nafta intermedia.
Llegaron las bajas, ¿pero cuánto tiempo duraron?
Para alegría de los usuarios, la escalada de 2022 no se mantuvo. En el segundo semestre comenzaron las reducciones de precios de los combustibles y la tendencia continuó durante 2023.
Así, el gasoil pasó de G. 8.900 a comienzos de 2023 a G. 7.500 en agosto de ese año, mientras que la nafta intermedia bajó desde G. 8.260 hasta G. 6.800 en el mismo período. Para diciembre, esta última ya costaba G. 6.400.
De acuerdo con los registros, durante 2024 y 2025 los precios siguieron alternando subas y bajas. El gasoil llegó a G. 7.190 a finales de 2024 y cerró 2025 en G. 6.500. La nafta intermedia terminó 2025 en G. 5.940.
El descenso permitió que ambos productos iniciaran 2026 muy por debajo de los máximos alcanzados durante la crisis de 2022.
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Los precios de combustibles en 2026, tras el inicio de otra guerra
Siguiendo con esta revisión histórica de precios de combustibles de Petropar, llegamos finalmente al corriente 2026. El 28 de enero de este año, el gasoil común costaba G. 6.250 y la nafta intermedia G. 5.690.
Pero a partir de marzo comenzó una nueva escalada en Paraguay por la guerra entre EE.UU. e Israel contra Irán, iniciada a fines de febrero, que volvió a generar presión sobre los precios internacionales del petróleo y los combustibles derivados.
En consecuencia, el gasoil pasó a G. 6.700 en marzo, G. 7.450 en abril y G. 8.200 en mayo. Tras una leve reducción en julio, volvió a subir hasta alcanzar G. 8.785 por litro con el último ajuste de Petropar.
Por su lado, la nafta intermedia siguió una trayectoria similar, pues pasó de G. 5.690 a G. 6.140 en marzo, G. 6.890 en abril y G. 7.190 en mayo. En agosto llegó a G. 7.490, precio que se mantiene actualmente.
¿Cuánto aumentaron los precios en los últimos nueve meses?
Desde finales de enero hasta la fecha, el gasoil común acumula un aumento de G. 2.535 por litro en Petropar, equivalente al 40,6%. Este incremento supera en términos nominales el salto puntual de G. 2.000 registrado en abril de 2022.
La nafta intermedia, por su parte, acumula un aumento de G. 1.800 por litro en este 2026, equivalente al 31,6%.
La comparación muestra que el gasoil atraviesa en 2026 una escalada particularmente fuerte. En la nafta intermedia, aunque el aumento acumulado de este año es importante, el precio máximo alcanzado en 2022 continúa siendo superior al actual.
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Asimismo, la magnitud también cambia cuando se compara el precio actual con el registrado durante la pandemia. El gasoil común pasó de G. 4.530 en mayo de 2020 a G. 8.785 actualmente, un aumento de G. 4.255 por litro, equivalente a un incremento de casi 94%, es decir, el precio de este carburante se duplicó en seis años.
Mientras que la nafta intermedia pasó de G. 5.240 a G. 7.490, una diferencia de G. 2.250 por litro, alrededor de 43%.
¿Hay esperanzas de que los precios de combustibles vuelvan a bajar?
El histórico de precios de Petropar muestra que los combustibles no siguieron una tendencia de aumentos permanentes. Luego de los fuertes incrementos también llegaron períodos de bajas, como ocurrió especialmente en 2023 y durante parte de 2024 y 2025.
Ese comportamiento abre la esperanza de los usuarios y consumidores de que cada vez que los precios vuelven a subir en el mercado local, si las condiciones internacionales mejoran, también podrían volver a bajar. Esto ya ocurrió después del fuerte aumento de 2022, cuando la caída de las cotizaciones internacionales permitió a Petropar reducir sus precios.
Con la nueva suba registrada en 2026, esa posibilidad vuelve a estar sobre la mesa. Por ahora, el histórico muestra un recorrido marcado por fuertes cambios, desde la caída durante la pandemia y el salto de 2022 hasta las posteriores reducciones y el nuevo aumento que llevó al gasoil común a G. 8.785 y a la nafta intermedia a G. 7.490 por litro.
Al parecer, uno de los fenómenos geopolíticos más importantes a nivel internacional es, al mismo tiempo, una las variables que más impacta en los bolsillos de los paraguayos y paraguayas: Las guerras impulsadas por países “desarrollados”.