Gasoil ya subió hasta 43,8%: ¿cómo afecta el encarecimiento de este combustible que mueve la economía?

Trabajador con uniforme verde abastece un coche rojo en estación de servicio, manguera amarilla y señales de advertencia visibles.
La mayoría de los emblemas privados ya subieron los precios del gasoíl común y premium. Fernando Romero

El precio del gasoíl común acumula fuertes aumentos en lo que va del año y vuelve a presionar los costos del transporte, la producción y la distribución. Mientras Petropar todavía mantiene una diferencia de G. 700 por litro frente a los privados, el impacto ya se siente en distintos sectores.

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La quinta suba de los combustibles registrada entre marzo y septiembre de este año en Paraguay vuelve a presionar los costos de la cadena logística y de distintos sectores de la economía.

El incremento de los precios internacionales de los hidrocarburos a nivel internacional, que inició en febrero de este año, en un escenario marcado por la guerra y la tensión en Medio Oriente, sigue trasladándose al mercado local.

Con los últimos ajustes aplicados por los emblemas privados, el diésel común o gasoil Tipo III acumula importantes aumentos durante el año. Petropar, por su parte, mantiene por ahora sus precios inferiores a los del sector privado, aunque también registró un incremento considerable respecto a los valores con los que inició el año.

El gasoil, que mueve la economía, ya acumuló subas de hasta 43,8%

La evolución de los precios de Petropar muestra la magnitud del encarecimiento del gasoil en lo que va de este año.

El diésel común de Petropar pasó de G. 6.250 a G. 8.290 por litro, lo que representa un aumento acumulado de G. 2.040, equivalente a una suba del 32,6% entre marzo y agosto de este año. En este momento, al igual que los privados, la estatal también se verá obligada a ajustar nuevamente sus precios, que según la petrolera se daría a finales de setiembre.

En los emblemas privados, en tanto, el incremento acumulado llega a G. 2.740 por litro tras la quinta suba aplicada este mes, equivalente al 43,8%, de acuerdo con los precios utilizados para esta comparación.

Mientras Petropar comercializa el diésel común a G. 8.290 por litro, los emblemas privados se ubican en torno a G. 8.990, una diferencia de G. 700 por litro.

El diésel es uno de los principales insumos para el transporte de carga, la logística, las actividades agrícolas y el transporte de pasajeros, por lo que sus aumentos repercuten sobre los costos de operación de estos sectores.

Transportistas califican de “brutal” el impacto

En el transporte público de pasajeros, el incremento del precio del gasoil representa una presión directa sobre los costos de las empresas.

César Ruiz Díaz, presidente del Centro de Empresarios del Transporte de Pasajeros del Área Metropolitana (Cetrapam), calificó el impacto como “brutal por el incremento desmedido del gasoil”.

El dirigente explicó que, mientras no se modifique el monto que paga el usuario por el pasaje, el aumento de los costos reconocidos en la estructura de la tarifa técnica tiene una incidencia directa sobre el subsidio que debe cubrir el Estado para este sector.

En otras palabras, ante un aumento del combustible, las empresas enfrentan mayores costos operativos, mientras el pasajero mantiene el mismo importe de pago. La diferencia se incorpora al cálculo de la tarifa técnica y puede traducirse en una mayor necesidad de recursos públicos para cubrir el subsidio.

De esta manera, el encarecimiento del gasoil no solo afecta a las empresas transportistas, sino que también agrega presión sobre las cuentas fiscales destinadas a sostener el esquema de subsidio al transporte.

El estado pagará más subsidio a los transportistas tras la suba de los combustibles.
El estado pagará más subsidio a los transportistas tras la suba de los combustibles.

El impacto también llega al agro y al transporte de hacienda

El efecto del aumento del diésel no se limita al transporte público. El combustible es un insumo fundamental para el traslado de mercaderías, el transporte de ganado y las actividades relacionadas con la producción agropecuaria.

Referentes del sector agropecuario ya habían advertido sobre la presión que ejercen los mayores costos sobre el transporte de hacienda. Este segmento, además, viene trabajando con márgenes ajustados, por lo que nuevas subas del combustible reducen aún más el margen disponible para absorber los incrementos.

A esto se suma el inicio de una nueva campaña agrícola, que se desarrolla en un escenario de mayores costos operativos, entre ellos los relacionados con el transporte y el uso de maquinaria.

¿El aumento llegará a los precios de los supermercados?

Uno de los puntos de atención está puesto ahora sobre el eventual traslado de estos mayores costos a los precios de los productos.

Gustavo Lezcano, representante de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), explicó que el impacto dependerá de las decisiones que tome cada proveedor.

“Un proveedor puede subir a fin de mes, el otro puede esperar o absorber. Es decisión de cada una de esas empresas; los supermercados somos tomadores de precios y, a medida que la lista de precios nos vaya dando eso, se estará ajustando”, señaló.

Por lo tanto, el aumento del gasoil no implica necesariamente un ajuste inmediato y uniforme en las góndolas, pero sí agrega presión a los costos de distribución y transporte que forman parte de la estructura de precios de numerosos productos.

La suba del gasoíl se traslada en los precios finales de los productos.
La suba del gasoíl se traslada en los precios finales de los productos.

Las naftas también acumulan fuertes aumentos

El encarecimiento no se concentra exclusivamente en el diésel. Las naftas también acumularon importantes ajustes durante el año, aunque sus precios se mantienen sin nuevas variaciones desde el último reajuste aplicado en agosto. Según referentes del sector, la menor suba registrada en la cotización internacional de estos productos, en comparación con el diésel, y la participación del alcohol de producción local en la mezcla de las gasolinas contribuyen a moderar la presión sobre sus precios finales.

En la nafta común, de 88/89 octanos, Petropar y los emblemas privados se encuentran actualmente en G. 6.990 por litro. Este precio representa un aumento acumulado de G. 1.800, equivalente al 34,7%.

En la nafta intermedia, de 93 octanos, el precio actual es de G. 7.490, con un incremento acumulado de G. 1.800, equivalente al 31,6%.

En el caso de la nafta súper, de 96/97 octanos, Petropar comercializa actualmente el producto a G. 8.840 por litro, tras un aumento acumulado de G. 1.800, equivalente al 25,6%.

Los emblemas privados, en tanto, ubican este producto en torno a G. 8.990, lo que representa un incremento acumulado de G. 1.950, equivalente al 27,7%. La diferencia actual entre ambos precios es de G. 150 por litro.

¿Hasta cuándo podrá Petropar sostener sus precios?

Petropar viene siguiendo la evolución de los precios internacionales y de sus costos de reposición antes de definir un eventual reajuste.

Por ahora, no existe una definición sobre una nueva suba de precios de la estatal, aunque el aumento acumulado de los costos y los últimos movimientos registrados en el mercado privado mantienen abierta esa posibilidad. El titular de la petrolera pública, William Wilka, había dicho que estarían aguantando hasta fines de setiembre, aunque fuentes del sector señalan que la estatal recién ajustaría después de las elecciones municipales del 4 de octubre.