Un allanamiento fue realizado la tarde de este viernes 22 de mayo en una vivienda del barrio San Pedro Etapa IV, en Encarnación, que resultó con dos detenidos.
El Departamento de Investigaciones vincula a los mismos con el doble homicidio cometido el pasado 16 de mayo en Cambyretá.
Los detenidos fueron identificados como Luis Carlos Ferreira Martínez (52), oriundo de Ciudad del Este, y su hijastro Lucas Ramón Ferreira García (28).
El procedimiento fue desarrollado con el acompañamiento de la agente fiscal de la causa, titular de la Unidad Penal N° 4, Giovanna Vera. El mandamiento de allanamiento fue firmado por la jueza Deyanira Villalba.
En el sitio fueron incautados una bandolera azul, un revólver calibre .38, cuatro cartuchos vivos calibre .38 mm, un cuchillo casero de 50 cm, tres celulares, una moto Star 125 cc de color negro, dos cascos negros, un contrato de alquiler y auriculares inalámbricos.
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Presunto sicario
Los intervinientes presumen que el hombre de 52 años sería el presunto autor material de los asesinatos. El mismo presentaba heridas por quemaduras, que coincidirían con la incineración del segundo cuerpo que fue encontrado en un automóvil quemado.
El hijastro de 28 años habría buscado al hombre tras cometer el crimen, utilizando la motocicleta incautada, según la reconstrucción realizada por los investigadores.
La hipótesis más fuerte sería que se trató de un doble homicidio por encargo, o doble sicariato, ordenado por el sindicado autor moral del crimen, que sería Gustavo Rubén Goncalvez Vera (31).
No se descarta que el trasfondo de los homicidios esté relacionado con el submundo del narcotráfico.
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Doble sicariato
La tarde de este sábado se reportó el hallazgo de dos cadáveres en distintos puntos del distrito de Cambyretá, el primero a las 17:40 y el segundo a las 18:00.
El primero fue el de Francisco Alcides Saucedo Quiñónez (28), quien fue encontrado en la compañía Colonia Paraná, al costado de un camino vecinal. El mismo tenía un disparo de arma de fuego en la cabeza, lo que le produjo la muerte, según el forense.
Posteriormente, en el barrio Barrero Guasu, fue hallado un automóvil Toyota Auris incinerado. En el interior estaba el cadáver calcinado de otro hombre, identificado como Brian Ariel Lugo (24). Posteriormente, los intervinientes detectaron que el mismo habría muerto de un disparo en la cabeza.
Lugo habría pedido a Saucedo que lo acercara hasta un lugar donde debía reunirse con una tercera persona. En el auto de Saucedo viajaban como acompañantes Brian Lugo y un tercero en el asiento de atrás, que presumen sería el sicario.
Este habría asesinado a ambos desde ahí, abandonó primero el cuerpo del conductor y condujo siete kilómetros para incinerar el auto con el segundo cuerpo. Presumen que, por la onda expansiva del incendio, Ferreira Martínez sufrió quemaduras en varias partes del cuerpo.
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Detenidos con antecedentes
El operativo constató que la familia de Luis Ferreira alquiló la vivienda allanada apenas tres días antes del procedimiento.
El hombre de 52 años tiene 11 antecedentes registrados en el sistema informático de la Policía Nacional.
Entre ellos figuran causas por robo (1995); robo a mano armada (1994); asalto a mano armada, robo y otros en CDE (1997); robo de vehículo en CDE (1996); asalto a mano armada y otros en CDE (1998); asociación ilícita para delinquir y robo a mano armada en CDE (1997); robo a mano armada en Encarnación (2001); robo agravado en Encarnación (2017); homicidio doloso en Cambyretá (2024); y robo agravado (2019).
Entretanto, quien sería su hijastro, Lucas Ramón Ferreira García, tenía una orden de captura por una causa de robo agravado del 2023.
Eran conocidos
Según los responsables del Departamento de Investigaciones, todos los involucrados tendrían vínculos entre sí. En otros términos, serían conocidos en el rubro de la distribución y venta de estupefacientes, según la presunción.
Esta condición habría facilitado al supuesto sicario poder cometer el crimen, estiman.
Los trabajos investigativos apuntan a que el doble asesinato fue ordenado por Goncalvez, quien sería un presunto distribuidor de la zona, y en cuya vivienda incluso fueron incautados un arsenal, vehículos de alta gama y una lancha.
No descartan tampoco que el mismo sea un eslabón de un grupo criminal más grande y que la orden de matar a los jóvenes provenga de otros niveles jerárquicos de la organización.
Fuentes extraoficiales indican que pudo haber existido una supuesta entrega de información por parte de uno de los fallecidos, lo que causó la detención de un supuesto narco en la zona. Esta versión no fue confirmada por los investigadores, quienes prefieren resguardar los detalles investigativos.