El doble homicidio se produjo el sábado de tarde, 16 de mayo, en la colonia Paraná, distrito de Cambyretá, departamento de Itapúa.
Una de las víctimas fue identificada como Francisco Alcides Saucedo Quiñónez, de 28 años, cuyo cuerpo acribillado fue encontrado a un costado de un camino rural.
El otro asesinado resultó ser Brian Ariel Lugo, de 24 años, con antecedente por estafa, quien también fue baleado y dejado dentro de un automóvil Toyota Auris que fue quemado en un yuyal a 10 kilómetros de distancia del lugar donde apareció el primer cuerpo.
El coche siniestrado pertenecía a Francisco Alcides Saucedo Quiñónez.
Policías del Departamento de Investigaciones de Itapúa se entrevistaron con los familiares de Brian Ariel Lugo, quienes dijeron que este recibió una llamada en su celular, aparentemente en la que le pidieron una reunión, por lo que le pidió a su amigo Francisco que lo llevara a la colonia Paraná.
“Ambas victimas conocían a su atacante, quien se presume abordó el vehículo en uno de los asientos traseros, efectuando los disparos desde la parte posterior, arrojando el cuerpo del conductor en el monte, trasladando el automóvil y el otro cuerpo hasta una distancia considerable, prendiéndole fuego, para luego huir del lugar”, dice un informe de la Policía.
Tras doble homicidio en Cambyretá, allanamiento y orden de captura
El que convocó a Brian era supuestamente Gustavo Rubén Goncalvez Vera, de 31 años, quien ahora surge como principal sospechoso de haber matado a ambos.

De hecho, con base en la versión de los familiares de Brian, la fiscala Giovanna Denisse Vera Kettermann ordenó la detención de Gustavo Rubén.
Lea más: Hallan cuerpo calcinado tras incendio de un automóvil en Cambyretá
Su casa en Encarnación fue allanada, pero el objetivo no fue encontrado. Lo que sí hallaron los intervinientes fue un pan de cocaína, armas y municiones, entre otras cosas.
Se cree que Goncalvez dirigía una red de distribución de drogas y que en ese marco se habría desencadenado el crimen.
