En Argentina se adoptó, mediante un proyecto-ley, el uso de lámparas fluorescentes compactas en los hogares, comercios, industrias y servicios o lugares en los que resulta indudablemente conveniente, para fomentar el ahorro y así contribuir a mejorar el servicio de energía en este país.
En Paraguay se intentó replicar el proyecto, pero sin muchos avances. La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) presentó el año pasado un plan de ahorro de energía con el uso de lámparas de bajo consumo que iba a ser financiada por la Hidroeléctrica Itaipú Binacional.
Sin embargo, el plan no pudo concretar esta financiación y la ANDE decidió usar fondos propios pero que no ingresaron al Presupuesto General de la Nación del 2011.
En comunicación con la Asesoría de Adjudicaciones de la Presidencia de la ANDE, explicaron que llamaron a Licitación Nacional a empresas interesadas de proveer las lámparas y que esperan que para febrero o marzo de este año ya tengan la empresa adjudicada para empezar a ejecutar el plan.
Explicaron que como prioridad quieren llegar a otorgar las aproximadamente 3 millones de lámparas a los usuarios de escasos recursos que utilizan la energía de forma clandestina. Es decir, con esto ANDE quiere erradicar que su energía sea utilizada de forma clandestina en varios sectores del país.
Entonces, así concienciarían el uso legal de la energía a la par que consiguen que los consumidores ahorren dinero con el programa tarifa social.
Con esta medida, la ANDE economizaría consumo de energía, evitaría cortes de luz en un porcentaje de incidencia del 7% y la gente saldría beneficiada por pagar un menor costo.
Tarifa social
La Tarifa Social constituye un instrumento esencial para la ANDE y la ciudadanía a la hora de hablar de ahorro de energía. De esta manera, esta Institución logra dignificar el sistema de abastecimiento, disminuyendo las ilegalidades en el robo de electricidad de usuarios clandestinos y la ciudadanía gozaría de redistribución cualitativa en la energía que le provee la ANDE.
La Tarifa Social es un subsidio otorgado por el gobierno a familias de escasos recursos. Ya fueron beneficiadas más de 200 mil familias que ya están regularizadas con el suministro de energía gracias a este arancel diferenciado.
La tarifa incluye a personas de escasos recursos que reúnen requisitos previos y a familias inscriptas a los programas de la Secretaría de Acción Social (SAS).
Se espera que la implementación de este proyecto sea sumamente positiva. Pero esta medida debe ser parte de un proceso en donde se aborden integralmente las políticas de ahorro y eficiencia tomando también las medidas necesarias para evitar impactos indeseados que no se previeron en dicho plan y así salir todos beneficiados.