04 de Enero de 2012 00:00
Compost
PREPARACIÓN
Para preparar el compost, directamente en un espacio del jardín o huerta, se siguen los siguientes pasos: se elige un lugar plano que esté protegido del sol fuerte, o sea una mediasombra. Se marca en el suelo una superficie de 1 m2, con estacas. Se remueve con pala o azada la superficie marcada, sin voltear la tierra. Se puede fijar en
el centro de esta superficie un palo que quede a 1,5 m. de altura del nivel del suelo, que después se quitará y que ayudará a la aireación del material a compostar. A
continuación, se deposita una capa de 10 a 15 cm. de restos vegetales y residuos disponibles ya indicados en el punto anterior. Se humedece la capa vegetal con agua limpia, mediante una regadera de flor fina o similar. Luego se forma una capa de 5 cm. de materia orgánica o tierra; después otra capa de ceniza o de cal agrícola de 1 cm. de espesor.
El agregado de materia orgánica o de tierra es muy importante porque allí se encuentran los microorganismos que van a descomponer el material vegetal; lo que también se estimula con el agregado de ceniza y cal agrícola. La relación de los restos vegetales, materia orgánica o tierra, es de 3:1. Se repiten las operaciones anteriores hasta alcanzar una altura determinada, de acuerdo al volumen de residuos disponibles. Se retira el palo del centro para ayudar a la aireación del material y se cubre con una fina capa de tierra para protegerlo del sol y de la lluvia. Según el caso, conviene regarlo para mantenerlo húmedo sin que se seque.
CUIDADOS
Cada cierto tiempo, se toma una porción de compost con la mano y se aprieta.
Si escurre líquido, hay que agregar más restos secos, ya que de lo contrario, puede pudrirse. Si se desarma con facilidad, está muy seco y tiene que humedecerse.
Es recomendable remover la mezcla cada 30 días para su aireación. Si pasada una semana el material preparado, no disminuyó de volumen, significa que le falta aireación y hay que removerlo con azada, pala u horquilla. Si la mezcla despide olor a amoníaco, significa que existe un exceso de restos vegetales verdes. Es necesario remover y agregar más residuos vegetales secos. En épocas lluviosas, conviene tapar la mezcla con un plástico mientras llueve. En épocas de calor hay que regarlo según el caso, para que no se seque. El compost está listo para su empleo cuando su olor es a tierra; el color es oscuro y el material se muestra desintegrado, al manipularlo con las manos. El tiempo varía entre los dos y cuatro meses. Una vez maduro, se puede colar (por ejemplo utilizando una cama de elástico inclinada). La parte que no atraviesa la malla se coloca de nuevo en el montón en proceso de descomposición para una posterior utilización.
EMPLEO
En la aplicación del compost hay que tener en cuenta que no hay que enterrarlo, sino que se distribuye sobre la superficie del terreno y se mezcla superficialmente con un rastrillo. Dado que su aplicación en exceso puede terminar por contaminar las aguas subterráneas, hay que aplicarlo en forma moderada hasta no más de 2 cm. de espesor o de 1 a 3 Kg. por metro cuadrado de terreno. Este requerimiento variará con el tipo de planta y el nivel de fertilidad del suelo; y con lo que determine un análisis de suelos.
CONCLUSIÓN
La preparación de compost es una alternativa accesible y beneficiosa, que ayuda a disminuir el volumen de residuos tanto en el hogar como en las pequeñas fincas agrícolas. Por lo mismo, su uso representa un ahorro en dinero, a la vez que contribuye al cuidado del ambiente y de un recurso natural vital para la producción de alimentos como lo es el suelo, al que mejora en su estructura, textura, aireación y capacidad de retención de agua, evitando la erosión.
(*) Especialista en Comunicación Rural.





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