18 de Noviembre de 2011 19:00
El nazismo sigue reptando por suelo alemán
Hace 66 años que Alemania trata de dejar el estigma del nacionalsocialismo, aquella facción liderada por Adolfo Hitler en las décadas de 1920, 30 y 40 y que citó al mundo a una Segunda Guerra Mundial.
En la esteña ciudad alemana de Zwickau, el pasado viernes 4 de noviembre, una explosión alertó a las autoridades. Era un autoatentado (los implicados hacieron explosionar una vivienda y fallecieron dos de ellos) de un grupo neonazi vinculado a una serie de asesinatos de inmigrantes que comenzó en el año 2000 y se extendió hasta el 2006.
Los medios de prensa internacionales se alertaron del hecho, pues la Policía alemana logró encontrar evidencia tangible de una estructura que va mucho más de Zwickau. Pese a los rastros "que parecían como una escena de un thriller", según el corresponsal del New York Times en Alemania, los agentes del orden lograron encontrar un video de propaganda neonazi y un arma que probablemente habría sido utilizada en aquella serie de asesinatos mencionados anteriormente.
Los "asesinatos de döner" (el döner kebab es lo que vendría a ser el lomito árabe en nuestro país, con la salvedad de que es una variante turca) se perpetraron a lo largo de seis años e las víctimas fueron ocho descendientes turcos la comunidad extranjera más grande en Alemania y una persona de descendencia griega. Pese dos de ellos se dedicaban a la venta del alimento, la serie de atentados fue catalogada de esa forma y la Policía la vuelve a recordar ahora con un "giro inesperado".
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El periodico alemán Der Spiegel hace un mapa interactivo sobre los asesinatos. Para verlo, haga clic aquí.
La explosión y el consiguiente descubrimiento de un núcleo neonazi hizo que la canciller alemana, Angela Merkel más preocupada ahora por la crisis de la Eurozona haya dicho que este puntapié "reveló estructuras que nunca se imaginó".
La Policía logró detectar hasta ahora cuatro sospechosos: dos de ellos, ya muertos, presuntamente se suicidaron, uno se entregó a las autoridades y la última persona fue arrestada el pasado domingo.
El grupo también está implicado en una explosión en la ciudad de Saarbrücken, en marzo de 1999 durante una exhibición sobre la milicia alemana en la Segunda Guerra Mundial y otra, en un cementerio judío, en 2002.
Los mítines de extrema derecha siempre se han desmantelado en países como Estados Unidos, Inglaterra y por supuesto, Alemania. Lo nuevo es que los grupos neonazis operan en la clandestinidad y no solo reivindican la idea de una "raza superior" en palabras, sino también en acciones.
Autoridades de Alemania dijeron un hombre que fue arrestado el domingo 13 identificado como Holger G. reconoció haber estado en contacto con Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt quienes presumiblemente se suicidaron al hacer explotar un edificio buscando eliminar evidencias. Otra implicada, Beate Zschäpe, se entregó a las autoridades.
Pero este grupo es solo una parte de la extensa red que se cree está expandida en Sajonia y Turingia según Hajo Funke, un experto en extrema derecha de la Universidad Libre de Berlín.
Los asesinatos, actos clave por los que se investiga al grupo de derecha, fueron cometidos en Nuremberg, Munich, Hamburgo, Dortmund, Kassel y Rostock, siempre en los negocios administrados por las víctimas y a sangre fría, sin otro causal que el de ser descendientes, como se mencionó, turcos y griego.
Para las autoridades no cabe dudas de que el nazismo sigue latente en un país que busca eliminarlo de su memoria, una ideología expansionista que causó la guerra más devastadora de todos los tiempos.
Una anécdota curiosa refiere a que en octubre del 2010, el presidente chileno Sebastián Piñera firmó el libro de visitas de la Presidencia alemana con la frase "Deutschland über alles" (Alemania sobre todos), una frase presente en el antiguo himno alemán y que es "impronunciable" en ese país.
A 66 años del fin de la Segunda Guerra Mundial, Adolfo Hitler está muerto, pero la ideología que propuso continúa latente, en la "superficie de toda Alemania", como recuerda un alemán al Times.







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