A nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes encabezan el ranking de las enfermedades más mortales.
La situación es tal que se calcula que en 2030 morirán cerca de 23,6 millones de personas por males relacionados al corazón y los vasos sanguíneos, según la Organización Mundial de la Salud.
A nivel local, el Ministerio de Salud estima que el 40% de la población sufre hipertensión arterial.
El denominador común entre todos los males mencionados es su origen en una dieta malsana y la falta de actividad física, señala el propio organismo internacional.
Los paraguayos en general tienen malos hábitos alimenticios, señala la doctora Laura Mendoza, Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN).
Indica que muchos residentes urbanos adoptan dietas de zonas rurales, donde sí se necesita un mayor volumen de hidratos de carbono y grasa, por la actividad que desarrollan los trabajadores del campo.
OBESIDAD
La obesidad es catalogada como enfermedad a nivel internacional, debido a las complicaciones de salud que genera.
Un estudio encarado por profesionales del Instituto de Investigaciones de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Asunción, señala que entre el 65% y el 70% de la población en la capital tiene sobrepeso.
Según los resultados del trabajo, el 36,1% de las mujeres en Asunción tiene preobesidad mientras el 35,7% sufre obesidad.
Igualmente, en los varones, la preobesidad llega al 41,6% y los obesos representan el 22,9% del total de la población masculina en la ciudad.
La doctora Mendoza, del INAN, reconoció que cada vez la obesidad afecta a más niños en el país, debido al consumo masivo de dulces y otras sustancias con alto contenido de carbohidratos.
Casi el 20% de los estudiantes de entre 6 y 18 años de edad tiene un peso mayor de lo recomendable, según estudios del Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional.
Desde las propias escuelas se debe fomentar un cambio de hábitos alimenticios, ya que las cantinas no ofrecen opciones saludables para los estudiantes, afirmó.
Ante la situación descripta, el INAN impulsa campañas para concienciar a los responsables sobre la necesidad de mejorar las meriendas y desayunos de los niños en las instituciones educativas.