14 de Noviembre de 2010 01:33
La situación de las reclusas en el país es muy sacrificada
El hacinamiento en las penitenciarías también afecta a la cárcel de mujeres del "Buen Pastor". La convivencia, las nostalgias y las ganas de estar con la familia, hacen difícil la situación de las reclusas.
"Dependemos de los jueces de garantías, pero nosotros no podemos tener el cartel que diga no hay vacancia", expresó Blanco.
Manifestó que se debe buscar un lugar más cómodo para las mujeres, porque el Buen Pastor es "un convento convertido en cárcel".
"Es más difícil la convivencia entre las mujeres, porque están pendientes de sus hijos y sus parejas", indicó. Lamentó que muchas reclusas ya no reciben las visitas de sus maridos y parejas.
Destacó que -a diferencia de la cárcel de varones de Tacumbú- las reclusas no usan "las privadas para estar con sus parejas sino con sus hijos".
Precisó que si en este mes no salen de la cárcel 30 ó 40 chicas, se tendrá que usar camas nuevas en el salón "comedor" o en el "multiuso". Blanco dijo que esta situación es preocupante porque las mujeres necesitan de su privacidad.
Otras cárceles en el Paraguay
Blanco manifestó que en las demás penitenciarías del Paraguay, la situación no es diferente a la del Buen Pastor.
Explicó que en Ciudad del Este se encuentra la cárcel de mujeres "Juana María de Lara", con capacidad para 30 camas, pero que en la primera semana de noviembre ya llegó a 32 mujeres.
Con la nueva cárcel que se construye en Ciudad del este, se tendrá una capacidad para albergar a 100 mujeres.
Manifestó que existen cárceles de mujeres en Encarnación, Villarrica y en Concepción.
En la cárcel de San Pedro no hay pabellones separados aunque si una zona de mujeres, en donde se encuentran cuatro reclusas.
Hasta la primera semana de noviembre había 315 reclusas en todo el Paraguay.






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