10 de Febrero de 2012 10:18
Malvinas Argentinas
El día 30 de enero, una señora que firma como Gina Montaner denota en su artículo una "anglofilia" casi desmedida, tratando a la Argentina como potencia "imperialista", cuando en realidad se trata de un reclamo totalmente justo.
Como argentino que soy, no dudé en verme en la obligación de tener que formular la presente a fin de tratar de sacar a esa señora de la supina ignorancia que la oprime, puesto que el capitán de la goleta no se retiró por ser "pragmático" (léase cobarde) como quiere dar a entender la escritora, Vernet era el Gobernador y tenía que volver a Buenos Aires a informar de la nueva Invasión Inglesa, tal y cual hizo el "gobernador" británico en 1982 volviendo a Londres para informar de la Recuperación de Malvinas por parte de los argentinos.
La señora Montaner omitió deliberadamente que en las Islas quedaron habitantes argentinos que supuestamente iban a "ser ingleses a la fuerza". Pero resulta que un "comandante" improvisado conocido como "El Gaucho" Rivero, que no era más que un estanciero que criaba ganado con sus peones criollos e indios, organizó a su gente y decidió resistir en las montañas, posiblemente con la esperanza de que una flota argentina salvadora (que no teníamos) iba a llegar.
Fue derrotado y la colonización británica era la sugerida para exterminar a los habitantes de las tierras ocupadas (militares y civiles) y reemplazarlos por colonos propios. "El Gaucho" Rivero fue el único preservado con vida por el "rescate" que solían cobrar por los "nobles" o gobernantes, pero como se trataba de un ciudadano común, fue trasladado a Londres en calidad de "bandido" para ser juzgado por la Corte de allí al servicio de la Monarquía. Esa Corte lo absolvió por considerar que no era un bandido, sino un patriota civil que se alzó en armas defendiendo los intereses de su país y decidió trasladarlo a Sudamérica y abandonarlo en las costas del Uruguay. Dicen que el 20 de noviembre de 1845, "El Gaucho" Rivero peleó en la Batalla de la Vuelta de Obligado, defendiendo el Río Paraná y por ende todos los ríos del litoral argentino, de las Naciones tradicionalmente Piratas: Inglaterra y Francia, que tanto admira la señora Montaner.
Casi simultáneamente que leía el triste artículo "Desmalvinización", en un canal de televisión paraguayo un señor estaba promoviendo enfáticamente, "casi con interés de parte" que se implante mediante votación del Congreso una empresa británica llamada Río Tinto nada más y nada menos que para la explotación minera, "con una inversión de cien millones de dólares", decía el interesado, que estoy bien seguro va a tener qué poner en el Banco Central Paraguayo. Ese señor fue presentado como senador y escuché que su nombre es Miguel y según el mismo dijo lo apodan "Michel". Pensar que en tiempos del Indudable héroe nacional don Francisco Solano López, Paraguay era una potencia y tenía 3.500 km de ferrocarriles propios, e Inglaterra creó la Triple Alianza con sus títeres de la masonería de los países que la conformaban...
¿Y ahora qué...?
Marcelo Augusto Cejas






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