23 de Febrero de 2012 00:00
Nativos atrincherados cerca de la Conmebol exigen tierras para irse
Los indígenas de la etnia Mbya Guarani, de la zona de Paso Yobai, en el departamento del Guairá, que viven en las inmediaciones de la sede de la Conmebol, en Luque, piden tierras donde vivir y cultivar.
En el sitio, bajo unos tres o cuatro improvisados y precarios "toldos" de hule negro se refugian niños, jóvenes y adultos, viviendo en total y absoluto hacinamiento.
Mientras algunos mayores y adolescentes se drogan con cola de zapatero, a plena luz del día, dos mujeres lavan ropas y otros varones se bañan bajo el puente del cauce del arroyo Abay, que corre por el lugar y estaría muy contaminado, no solo por el jabón que emplean para el lavado sino por la cantidad de basura y las necesidades fisiológicas de los habitantes, pues según se pudo constatar no existe ni un solo baño portátil o letrina en los alrededores.
Ariscos
"No, no, no, pendejapueterei (ustedes son muy mentirosos)", fue el recibimiento que nos dieron los nativos al vernos avanzar hacia su espacio. Luego, el mismo que se aproximó negando alguna posible nota o tomas fotográficas, respondió a nuestros requerimientos. Dijo ser líder del grupo y llamarse José Mendoza.
Consultado si recibieron la visita de alguna autoridad del Estado, José aseguró que los únicos que llegaron hasta el sitio fueron los funcionarios del Indi, a quienes acusó de mentirosos.
No pudo precisar la cantidad de familias que se encuentran en el sitio, aunque reconoció que acostumbran rotar con otro grupo de nativos.
Sobre la razón por la que vinieron a Asunción, señaló que fue porque otro grupo de indígenas les habían desplazado de sus tierras, en Paso Yobai, departamento del Guairá.
En cuanto a qué es lo que buscaban al permanecer en ese lugar, el nativo respondió: "Ore roipota ore yvyrã jey, pero Paso Yobáipe (nosotros queremos otra vez para nuestras tierras, pero en Paso Yobai)".
Algunos vecinos de la zona comentaron que de un tiempo a esta parte, los aborígenes se volvieron muy violentos y que se drogan a cualquier hora del día. También sugirieron que los nativos contarían con el respaldo del diputado José López Chávez (Unace), político residente en las cercanías.






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