Doña Dida se casó en la capital inglesa pero desgraciadamente quedó viuda al poco tiempo. Volvió a contraer nupcias con un inglés con quien vive hasta estos días. "Entiende cuando hablamos guaraní", dice pícaramente por su marido, quien observa atento la entrevista. Es una reunión de paraguayos en Londres un domingo, es una reunión en casa.
Wells confiesa que tuvo la oportunidad de ir a Inglaterra y lo hizo porque quería hablar inglés.
La anfitriona, Mary Meza, junto al embajador paraguayo para el Reino Unido, se encargaron de reunir a unos paraguayos residentes en ese país. La historia de doña Dida es solo una más de las tantas que se pueden contar desde el otro lado del Atlántico.
"Le conocí a un británico y me vine acá, y acá me quedé. Soy dueña de un restaurante de comida española, en el centro de Londres, hace siete años. Queda cerca del Soho", comenta Clara Sánchez, quien vive en Londres hace 21 años.
"Tengo nacionalidad británica pero tengo mi pasaporte paraguayo también. Me encantaría votar, tener esa opción. Intento estar al tanto de lo que pasa en el país", dice la mujer tras enterarse de la aprobación del voto de los paraguayos en el exterior para las elecciones presidenciales del año 2013.
Y VOLVER
"Yo pido que sea un país un poco más seguro. Tengo dos hijos y no me gustaría exponerle a situaciones no adecuadas para ellos, pero de hecho adoro a mi país y en un futuro me gustaría regresar. Desgraciadamente muchas personas han salido por la situación económica, me gustaría que mejore la situación para que algún día podamos volver a nuestro país y tengamos el respaldo del Gobierno y de las autoridades", agrega.
Aurelio Adorno, es oriundo de Ypacaraí y reside en la capital inglesa hace 33 años. Recordó los tiempos en que Paraguay no tenía representación diplomática oficial en ese país y agradeció contar con una ahora.
Don Aurelio recuerda con nostalgia la cultura paraguaya. Afirma que un grupo de baile busca difundir y dar a conocer la tradición guaraní en aquellas tierras de reyes, barones y duques. "En todos los acontecimientos se presentan con sus actividades de baile para hacer conocer la cultura paraguaya. Se formó hace siete años. Hace como dos años se reconoce más", indica.
Adorno relata con los ojos lagrimosos los motivos del exilio voluntario.
"Era por la situación política de la época de Stroessner. Yo soy liberal. No me dejó estudiar porque solo lo hacían quienes lo seguían a él. Para no destrozar a mi familia vine solo. Tengo dos hijas. Dios nos ha dado esa suerte", comenta.
EL VOTO LEJANO
"Mire, es una gran alegría, porque hay mucha gente como yo que ha sufrido la añoranza y dejó muchos años a su familia. Yo después de 11 años recién volví para poder ver a mi gente. Fue un año antes de que Stroessner caiga. Yo fui a la cancha de Olimpia durante la visita del Papa Juan Pablo II para poner `Libertad para todos los paraguayos", narra don Adorno.
Estas tres historias son solo algunas de las que se pueden contar desde la isla británica. Son historias de progreso y añoranza.