18 de Mayo de 2010 19:05
Un "santo guerrero" que enfrentó con valentía a la dictadura
Monseñor Blas Ismael Rolón Silvero, además de ser conocido como un gran exponente de la Iglesia Católica por más de 83 años, se caracterizó por la sólida oposición que mantuvo contra el tirano Alfredo Stroessner.
"No es justa ni razonable mi presencia en el Consejo de Estado. En estas circunstancias puede ser interpretada por el pueblo, y sobre todo por los fieles, como la aprobación del actual estado de cosas", expresaba públicamente.
En varias ocasiones, denunció actos de represión como los que soportaron campesinos y sacerdotes en la zona de Jejuí y San Estanislao, en 1975. No se resguardó tras el silencio cuando los medios ABC Color y radio Ñandutí eran censurados y clausurados por no estar sometidos al régimen.
Asimismo, en el '75 manifestó su rechazo a la lucha de clases, argumentando que el comunismo con su lucha de clases, su dictadura del proletariado y su pretensión de ideología científica, poseedora exclusiva de la verdad, no es aceptado por la Iglesia, porque sus principios y su práctica concreta son contrarios a los valores humanos que ella cultiva y defiende en la comunidad de hombres.
Terminada la dictadura, Rolón recorrió los lugares de inmolación de tantos jóvenes para llevar una palabra de aliento y de bendición.
Llegó a los hospitales Militar y Policial para llevar a los heridos y moribundos una palabra de cariño, de aliento, de bendición. "Con profundo respeto y emoción, he visto, alineados sobre la baldosa fría, los cadáveres ensangrentados de quienes parecían niños vestidos de soldados ¡Eran tan jóvenes! Era un macabro espectáculo de soldaditos boca arriba, rostro ensangrentado y brazos abiertos. Parecían gritar al cielo y la tierra: '¿Por qué? ¿Para qué hemos sido inmolados?'", decía a ABC Color.
69 años de servicio a la Iglesia
En 1914, nació en Caazapá, un 24 de enero, Blas Ismael Rolón Silvero. Ingresó al seminario del Manga Montevideo en 1927, en la congregación salesiana, para capacitarse. En 1941 fue ordenado sacerdote de los Salesianos Católicos de Don Bosco, y, posteriormente, en 1960 es nombrado como prelado de Caacupé. Dicho cargo le obligó a renunciar como director del colegio Monseñor Lasagna, así como cura de la parroquia María Auxiliadora.
Seis años más tarde, en 1966, asume como primer obispo de la diócesis caacupeña. En el '70 tomó posesión de la sede arquidiocesana, hasta 1989, año en que Stroessner era expulsado del sillón presidencial.
En 1988 tuvo la grata bendición de estar frente al papa Juan Pablo II cuando éste visitó la tierra guaraní durante sus viajes por el mundo, enseñando así a la persona indicada el valor y la moral que posteriormente sería utilizada como un arma para enfrentar al régimen stronista.
En 2004, ya con 90 años bien cumplidos, Rolón lanzaba otra muestra de fortaleza al mundo con la presentación del quinto volumen de su serie de reflexiones y memorias titulada "Desde mi oasis".
El 22 de enero de este año, monseñor Blas Ismael Rolón, ya con 96 años cumplidos, celebraba 44 años de aniversario de su consagración como obispo. Un mes después, en febrero, había sido internado en el sanatorio Español, mostrando ya síntomas del deterioro de su salud.






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