23 de Diciembre de 2011 19:00
Una navidad tradicional antes que una comercial
Gilda Martínez, psicopedagoga que trabaja con niños y con los problemas de aprendizaje, resalta que la navidad de este siglo XXI está tan comercializada que se la identifica ya no por los valores que los abuelos practicaban, sino que se mide por lo grande del regalo, lo costoso de la mesa de buffet, lo glamouroso del vestido, es decir, la navidad materialista.
Más comunicación
El reencuentro con los seres queridos es lo más satisfactorio. |
En tiempos en que predomina el estrés causado por la vida laborar y profesional competitiva, las inequidades políticas, que producen cada día más familias divididas y pone en riesgo los valores morales, una navidad tradicional parece ser la herramienta de rescate de la humanidad.
Ni siquiera mencionamos la espiritualidad que mucha controversia puede causar atendiendo a la cantidad de ateos, escépticos y agnósticos que produjo el crecimiento poblacional y la demanda comercial.
Pese a todo esto, Gilda indica que es posible disfrutar de una navidad sana. "Una navidad sana, sin muchos gastos, que se aproveche el tiempo que se necesita para hablar, conversar, jugar con los niños. Aprovechar ese tiempo de familia mucho más por los niños" no es difícil, dice la profesional.
"Es bueno para fortalecer los lazos familiares, la armonía, la comunicación que son cosas que se perdieron, la tecnología ha robado tanto de nuestro tiempo, nuestra comunicación. Es bueno escuchar también a los demás y conversar. Es bueno esa cantidad de tiempo de una a dos horas para compartir", dice. Asimismo recomienda poner en práctica las charlas entre familiares aprovechando ese poco tiempo de reunión.
Depresión
El apoyo es crucial para las personas con depresión. |
Este tipo de personas son las que se encuentran en riesgo permanente de sufrir una depresión. La psicopedagoga reconoce que es un tiempo difícil para este tipo de personas, pero que existe una salida.
"La depresión es propia de este tiempo porque no cumplió su sueño, perdió una relación, casa, trabajo y es como que hace una evaluación de lo negativo y no se permite disfrutar y le carga de una tristeza terrible que le lleva a una depresión. Es bueno escucharle y acompañarle a este tipo de personas, si alguien da esas señales hay que tomar en serio, y no ensimismarle en el problema, cuando alguien empieza a alejarse, a aislarse, es una llamada de atención", cuenta.
En este momento, la revictimización, antes de convertirse en una salida, se convierte en una forma de empeorar la depresion. Gilda recomienda no enfatizar en el problema y buscar crear un ambiente de confianza mencionando que todo se va a a solucionar y librar así a la persona de tomar una decisión fatal.





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