En varias ocasiones he presenciado a este hombre desamparado en las calles de Asunción, buscando comida o un sitio donde montar su "hogar". Es lamentable e indignante que no existan albergues para indigentes, donde al menos les brinden comida a estas personas que se alimentan hasta de basuras.
México y Mariscal Estigarribia.
Ana Lezcano
