En la primera ocasión, tras subir unos pasajeros, el chofer le dice al hombre que no funciona la rampa.
Luego de unos 15 minutos, al detenerse otro colectivo, el chofer muy amablemente se dirige al hombre consultándole si ya estaba esperando hace tiempo y este último con una expresión de alivio le dice que sí, que ya le pasaron dos buses. El chofer prueba todo el sistema de la rampas pero no funcionaba correctamente, pues estaba trabado y el hombre nuevamente debió seguir aguardando otro ómnibus.
Liz Bogado
