Es una humillación para el asegurado que debe pagar mensualmente y tiene que andar corriendo de aquí para allá para tratar de cubrir estas carencias.
Entre otras cosas, también menciono que estamos a merced de inexpertos, "médicos residentes", que precaria e insuficientemente tratan a los pacientes, haciendo generalmente procedimientos y tratamiento a medias (los jefes de los servicios poco o nada controlan a los pacientes).
Las comidas para los internados son incomibles, las habitaciones llenas de cucarachitas, los pasillos con ratones. Son realidades de una desidia total.
Alberto Cousirat
