Esto lo venimos escuchando desde hace muchísimo tiempo. El subsidio estatal es otra exigencia de estos para afrontar los gastos relacionados al mantenimiento de sus unidades ante las subas de combustible.
Últimamente incorporaron a este rubro, de manera descarada, el pago de aguinaldos, cuando éste es de obligación patronal, exista o no subsidio. Es lo mismo que cualquier ciudadano exija al gobierno que le otorgue fondos para comprar ropas a sus hijos o realizar sus compras del mercado, etc.
Mientras tanto, los pasajeros, quienes damos de comer a estos empresarios, ayudamos a que sus fortunas sigan creciendo. Debemos viajar en condiciones deplorables, como se puede apreciar en la gráfica, y ni qué decir de las largas esperas, malos tratos de los choferes, que, dueños de las calles, paran cuando y donde se les antoja llevando por delante a quien se interponga en sus caminos.
La Setama, Defensa al Consumidor, Municipalidad de Asunción y cualquier ente responsable de la ciudadanía deberían ejercer con mano dura y la aplicación de medidas más estrictas en defensa de la población usuaria de estas chatarras.
Carlos Talavera M.
