En los casos como las vacas tendría que ser su dueño el que se haga responsable por los daños causados, por el hecho de no tener al animal atado o controlado, ya que es su irresponsabilidad no mía ni de nadie más, pero todos los días vivimos una gran impotencia ante la falta de consideración y por sobre todo falta de respeto hacia las normas de convivencia básicas, por parte de estas personas que se hacen llamar “dueños” de estos animales y en general, como si esto fuera tierra de nadie.
Cada vez es peor esta situación, y por supuesto como todo en este país, sin multas, sin nada, todo sigue igual “porque así nomás luego tiene que ser”. Chekuerái!!!!
Hoy me salvé de un accidente así, y no estoy segura si la vaca o yo, o tal vez ninguna de las dos, estaría contando esta historia.
Las fotos son de hoy, 08:00, sobre el kilómetro 18,5 de la ruta Transchaco.
Laura Resquín
