El cierre del estadio fue ordenado el lunes por el director de la Liga, Vladimir Bulatovic, y permanecerá en vigor hasta la decisión definitiva de la comisión disciplinaria de la Federación de Fútbol de Serbia (FSS), indicó la fuente.
Los insultos de los hinchas del Rad en el partido de la jornada 22 de la liga serbia, con gritos que imitaban la voz de un mono, afectaron al centrocampista brasileño hasta el punto de hacerle llorar.
El Partizan condenó “el acto insensato, que no solo es racista, sino que también representa un acto de odio hacia el Partizan y todos los ciudadanos de Serbia”.
