“De nuestra parte se hizo un partido muy bueno, como lo planificamos; tuvimos mucha paciencia. Nos costaron los primeros diez minutos, pero después fuimos de menos a más”, comenzó analizando el DT auriazul.
“En el segundo tiempo también hicimos un buen trabajo, hasta que una desatención nos costó el gol de Camacho”, continuó Florentín, y luego señaló que es algo que les ocurrió en la mayoría de los partidos. “Una desatención nos cuesta un gol”, repitió el del escobero.
Más allá de la derrota, el entrevistado rescató la entrega y rebeldía de sus dirigidos. “El equipo tuvo una actitud diferente y me satisfizo en lo futbolístico, no en el resultado”, completó.
