El atacante Éder, brasileño nacionalizado, anotó el gol del triunfo en el minuto 88, con un bonito derechazo.
Como ya hiciese contra Bélgica en el primer partido y tan buen resultado le dio (victoria por 2-0), Italia cedió la iniciativa a su rival, pero Suecia no es un equipo acostumbrado a llevar el peso del partido, por lo que las únicas ocasiones llegaron en centros al área o en jugadas a balón parado.
Así, el lateral Martin Olsson, uno de los más destacados de su equipo por sus constantes apariciones en ataque, centró desde la izquierda y Giorgio Chiellini metió la cabeza cuando Zlatan Ibrahimovic ya se disponía a fusilar a Gianluigi Buffon en el área pequeña (2).
Kim Kallstrom lo probó desde fuera del área pero sin sorprender al portero de la Juventus (18) y después el centrocampista sacó una falta desde el lateral derecho que Zlatan cabeceó fuera (27).
Italia se limitaba a defenderse bien y esperar algún error en Suecia para tratar de romper el marcador... y si no llegaba el error tampoco pasaba nada, porque los de Conte eran conscientes de que sumando 4 puntos estaban prácticamente clasificados para octavos.
Al inicio de la segunda parte, Suecia se replegó un poco para tratar de cambiar la dinámica del partido, pero Italia renunció a jugar y los nórdicos, a los que el empate no les servía de mucho, tuvieron que volcarse de nuevo sobre el arco de Buffon.
