En el Feliciano Cáceres se encontraron dos equipos con campañas casi similares en el Clausura. La victoria iba a venir muy bien para cualquiera de ellos ya que serviría para ponerse en el pelotón de punta.
Fue un juego trabado al inicio, Rubio Ñu era el que propuso ese juego y las veces que llegaba lo hacía con jugadas de pelota parada. En una de ellas se produjo el choque entre dos jugadores y Santiago Irala, con un golpe en uno de los pómulos, tuvo que salir cuando recién iban siete minutos de juego. Claudio Correa fue su reemplazante.
Julio dos Santos era el que no estaba en un buen día porque generalmente la pelota pasa por sus pies y cuando tenía el balón no encontraba un buen receptor para el juego por abajo y tratar de esa forma de dañar a Rubio Ñu. A los 23 minutos llegó con peligro Luqueño cuando Guido Di Vanni entró con todo, remató al arco y Torresagasti sacó el balón al córner.
Rubio Ñu apostaba a cortar el juego de Luqueño y tratar de salir de contragolpe, en una de esas jugadas hizo que Tobías Vargas tenga que salir a cortar como un líbero o la jugada corría peligro para el local.
Cuando Luqueño estaba llegando con mayor asiduidad pudo llegar al gol. Fue a los 39 minutos con un desborde de Vergara que envío el balón al área y Derlis Alegre no pudo marcar, su cabezazo dio en la espalda de un defensor ñuense.
Al inicio de la segunda etapa, Junior Brítez sustituyó a Víctor Villalba en el Sportivo Luqueño. El equipo que dirige Javier Sanguinetti seguía demostrando que sí quería ganar el partido. A los 48 minutos Dos Santos recuperó el balón, lo vio a Brítez por la izquierda, le dio el balón y el ex-Olimpia remató al arco, Torresagasti dio rebote, Di Vanni no pudo empujar y Gerardo Arévalos con un buen golpe de cabeza anotó el primero.
Rubio Ñu trató de acomodarse en el partido tras el gol en contra, pero antes que se dé cuenta, Luqueño ya anotaba el segundo. De nuevo la carga por la izquierda, Brítez envío el centro al medio y Guido di Vanni, de vuelta con golpe de cabeza, marcaba el segundo.
Muy buena perspectiva para Luqueño por el resto del partido. Rubio Ñu no estaba jugando bien. Torresagasti tuvo que esforzarse bastante para sacar al córner un gran remate de Junior Brítez que le cambió la cara a Luqueño.
A los 69 minutos terminó por definirse el partido a favor de Luqueño. Pablo Torresagasti tocó fuera del área el balón con la mano tratando de evitar un gol y Arnaldo Samaniego expulsó al argentino. Rubio Ñu ya realizó todos los cambios y Juan Franco tuvo que ser el improvisado arquero. Del tiro libre se encargó Sergio Vergara que marcó el tercero con un remate imposible para Juan Franco.
Después era esperar más goles de Luqueño y los jugadores auriazules buscaron con muchos remates pero no tuvieron la precisión necesaria y fue 3-0 a favor de Luqueño que comienza a meterse en la conversación por ser el mejor del torneo Clausura.
