El hecho ocurrió por error del locutor del estadio El Campín de la capital colombiana, Santiago Bedoya, quien leyó el nombre del jugador sin percatarse de que el homenaje era para Kaneco, célebre integrante del Santos en la década de 1960, quien falleció el pasado martes. “El pedido del minuto de silencio fue muy sobre el tiempo y yo erré en no verificar de quién se trataba”, admitió Bedoya a medios colombianos, aclarando que se trató de un hecho involuntario. Pese a lo ocurrido, varias de las transmisiones locales no se dieron cuenta de lo sucedido pues se trató de la voz interna del escenario que no fue escuchada por periodistas. Oliveira, en tanto, pese a estar en el campo, tampoco se dio cuenta de lo sucedido, acató con respeto el minuto de silencio y continuó con su labor como si nada hubiera pasado. “No lo había oído, me acabo de enterar ahora. No hay necesidad de disculparse, no pasa nada”, dijo Oliveira a periodistas, y añadió que fue un suceso sin importancia. Sin embargo, el hecho quedará en la historia de la Copa y de El Campín como la anécdota en la que se le brindó un minuto de silencio a un jugador vivo que se prestaba a disputar un partido.
20 de abril de 2017 - 00:04
Minuto de silencio... por jugador presente
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