Ese año se disputaron cuatro ruedas y cada conjunto tuvo que jugar 30 partidos en la temporada. El Decano ganó el campeonato de punta a punta y al término del mismo la ventaja sobre los escoltas que fueron Sportivo Luqueño y River Plate fue de nueve puntos. El equipo franjeado sumó 46 puntos y los dos segundos 37.
La temporada resultó redonda para los olimpistas, porque además de alcanzar el título de campeón, se mantuvo invicto frente al clásico rival, Cerro Porteño. En dos partidos terminaron empatados sin abrirse el marcador y los otros dos fueron victoria del Decano.
El técnico de Olimpia fue el histórico Aurelio González y el goleador del campeonato fue Hugo Enrique Kiese, con 14 anotaciones. Kiese al término de ese torneo fue transferido al América de México, donde hizo historia, llegando inclusive a la presidencia del club.
