El Deportivo Santaní tomó la iniciativa. El cuadro dirigido por Mario Jara, con la necesidad de ganar para aferrarse a la esperanza de permanecer en la categoría principal, se fue en busca del primer tanto y logró algunas insinuaciones.
Durante los primeros minutos, el control fue santaniano y la impaciencia, decana. De a poco y con el aliento de su hinchada, el Decano se aproximó al arco rival. Ganó por las bandas y se acercó con la pelota quieta. Pablo Gavilán salvó sobre la raya un cabezazo de Carlos Rolón. El portero volvió a tener una tapada importante a los 16’ al detener el tiro de Fredy Bareiro.
Olimpia no supo aprovechar algunos errores defensivos del conjunto visitante: manejó la pelota, aunque el Deportivo Santaní tuvo un par de acciones que inquietaron al arco defendido por Diego Barreto. Por momentos, el elenco comandado por Francisco Arce intentó llegar rápido a la portería rival con balones largos. La imprecisión decana reinó así como la carencia de ideas para romper la defensa santaniana.
Sobre el final del primer tiempo, el Deportivo Santaní estuvo cerca de marcar el tanto apertura. Barreto fue clave para evitar el gol visitante. Olimpia ofreció un pobre juego ante un ordenado Deportivo Santaní que buscó enfriar el partido.
Se vivió un milagro en la portería visitante al empezar la segunda fracción. Tras quedar fuera de acción Gavilán, William Mendieta conectó dos veces de cabeza. La primera fue defendida por Robert Servín, sobre la raya, y el rebote, que le quedó nuevamente a Mendieta, se estrelló débilmente en el poste izquierdo de Gavilán.
La mejoría franjeada se notó. Un frentazo de Rolón rozó el travesaño a los 51’. No obstante, el gol siguió ausente. Diez minutos después, el elenco santaniano, a través de Blas Díaz, se devoró el tanto de manera poco creíble. Los milagros continuaron en la valla del visitante y Servín volvió a ser gravitante. La desesperación se sintió con más fuerza tras los intentos fallidos y algunas imprecisiones decanas.
El Deportivo Santaní aguantó y salió de contragolpe. Los minutos pasaban y el gol no se asomaba. Las luces estaban apagadas en campamento franjeado, la afición comenzó a impacientarse y el resultado parcial en Luque durantes esos instantes (Sol de América 2-3 Cerro Porteño) tampoco ayudaba.
La ilusión decana se despertó a los 86’ por la expulsión por doble amarilla de Héctor Sanabria. La afición empujó al equipo, el Deportivo Santaní se reagrupó atrás. Servín se mostró impasable. Segundos antes del final, Víctor Aquino convirtió un gol legítimo que fue anulado por supuesta posición adelantada.
El tanto no subió al marcador: el Deportivo Santaní perdió la categoría. El equipo decano se retiró mientras de las gradas bajaban críticas contra ellos. Olimpia volvió a desperdiciar una posibilidad de levantar su estrella 40 y a decepcionar a su hinchada que ofreció una gran fiesta.
