El fin del sueño albinegro

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Libertad empató en tiempo normal 1-1 con Universidad de Chile y cayó 5-3 desde el punto penal, con lo que llegó al fin de su participación en la Copa Libertadores 2012.

Universidad de Chile era consciente de su fuerza en su casa, ante su gente, más todavía en la fecha en la que recordaba su 85º aniversario, por lo que quería la victoria.

Desde los primeros minutos, el equipo azul se convirtió en el dominador del control del balón, presionando con insistencia a un Libertad que no conseguía hacerse con la pelota.

El Gumarelo se dedicó a esperar los primeros minutos a la pesca de algún contragolpe de la mano del rápido Pablo Velázquez.

Cumpliendo aquel viejo refrán de “tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”, Universidad de Chile se adelantó cuando corrían 17 minutos. Marcelo Díaz definió de gran manera un tiro libre ante el estupor del equipo paraguayo.

El Gumarelo no estaba dispuesto a dejarse vencer tan fácil, y apenas unos segundos después del gol chileno, el albinegro tuvo una clara oportunidad cuando la pelota cruzó frente al arco azul, sin que se diera el desvío necesario para el gol.

El repollero siguió presionando en busca del empate, y luego de un tiro libre, Osvaldo González desvió la pelota y, para su desgracia -y euforia paraguaya- la envió a dormir entre las redes de su portero.

El gol le dio mayor seguridad al equipo paraguayo, que con el correr de los minutos supo cerrar los espacios ante un equipo chileno que ya no encontraba las facilidades de los primeros minutos para controlar el balón.

En el minuto 32, Núñez arrancó una gran corrida desde el mediocampo, cuando estuvo ante Herrera pateó fuerte, pero el arquero chileno estaba bien parado y evitó el grito de gol gumarelo.

La primera etapa finalizó con un Libertad mucho más afianzado en la cancha y que tuvo oportunidades para pasar al frente del marcador.

En la complementaria, el equipo paraguayo fue el que se encargó de generar las jugadas de mayor riesgo para poner los pelos de puntos entre los 47.000 espectadores chilenos que llegaron para festejar una victoria azul, pero que se vieron a sí mismos sufriendo con cada llegada gumarela.

El equipo albinegro desaprovechó varias ocasiones, y con el correr de los minutos, comenzó a sentir la presión de la falta de precisión a la hora de definir.

Cuando faltaban 18 minutos para el final, una falta cobrada al borde del área gumarela dejó en los pies de Díaz una nueva oportunidad de gol. La pelota tenía como destino final la red y se colaba por el ángulo superior izquierdo, pero Muñoz voló y con las uñas acalló el grito chileno.

El equipo azul volvió a tener una oportunidad muy clara, cuando un remate esquinado fue desviado una vez más por el hábil que se erigió con tapadas vitales en una de las figuras albinegras de la noche.

En los minutos finales, el cuadro paraguayo mereció convertir por lo menos un gol más, pero Herrera evitó la caída de su arco.

El tiempo normal terminó con una paridad que tenía gusto a injusticia para los paraguayos.

Era el momento de los tiros penales. Uno a uno, azules y albinegros fueron convirtiendo, hasta que le llegó el turno a Víctor Ayala, el hombre del potente remate derecho, quien pateó a media altura dando posibilidad de que Herrera se luciera.

Los cinco penales fueron convertidos por los chilenos, quedando el marcador 5-3 desde los doce pasos.

Con la derrota liberteña se da fin a la participación paraguaya en la Copa Libertadores.

Llegó el fin del sueño, por ahora, para Libertad, que cayó dando pelea hasta el último minuto, y -capaz- se mereció un mejor resultado.