“A pesar del interés que han mostrado varios equipos, y por el que me siento halagado, quiero acabar con los recientes rumores y decir que me quedo en Mánchester”, anunció el capitán de Inglaterra en un comunicado. “Espero tener un papel destacado ayudando al equipo en los cuatro frentes que tenemos abiertos. Es una etapa excitante del club y quiero formar parte de ella”, señaló.
Los rumores sobre su marcha se intensificaron durante las últimas semanas, toda vez que el entrenador portugués Jose Mourinho le privó de jugar en varias ocasiones. A esto se le sumó el interés de varios equipos chinos, como el Guangzhou Evergrande, el Beijing Guoan, el Jiangsu Suning y el Tianjin Quanjian.
Los medios británicos aseguraban que, de cerrarse el acuerdo, Rooney cobraría alrededor de un millón de dólares a la semana, lo que le convertiría en el futbolista mejor pagado del mundo.
