03 de Febrero de 2011
Narcotraficante beneficiado con arresto en su casa regresó a la cárcel
El narcotraficante Wilfrido Arce Cáceres fue remitido ayer de nuevo a la cárcel, debido a que la Corte Suprema de Justicia dejó sin efecto el cuestionado "arresto domiciliario" que le dio un tribunal integrado por abogados.
Los familiares, como así también otras personas, en vehículos polarizados dificultaron la toma de fotografías por parte de los periodistas e incluso amenazaron con represalias en caso de que se publicaran fotos.
Wilfrido Arce Cáceres, capturado en Pedro Juan Caballero el 5 de agosto de 2009 en su residencia ubicada en Carlos A. López 3440 con 366 kilos de cocaína, había obtenido la medida de prisión domiciliaria el lunes pasado, gracias a un tribunal ad hoc integrado por los abogados del foro Martín María Laguna, Luis Alberto Meneses y Teodora González, esta última disidente.
Con "maniobras", la defensa había logrado apartar a todos los miembros del Tribunal de Apelación de la Circunscripción de Amambay.
La fiscalía se opuso desde el principio e inclusive llegó a recusar a los "jueces abogados", pero el camarista inhibido, Avelino Ramírez, había rechazado e integró el tribunal de todos modos, sin tener competencia ni agotar la búsqueda de miembros del Tribunal de Apelación en Concepción y Asunción.
Para "salvar" la situación y teniendo en cuenta que Arce Cáceres nunca abandonó la Jefatura Policial de Amambay, el fiscal adjunto de la Unidad Antidrogas, Marco Alcaraz, planteó ayer una acción de inconstitucionalidad y pidió como medida de urgencia que se suspendan los efectos de la resolución.
Los ministros Antonio Fretes, Víctor Núñez y Gladys Bareiro de Módica, de la Sala Constitucional, hicieron lugar al pedido fiscal y ordenaron la vuelta de Arce Cáceres a la cárcel regional.
Amenazas a la prensa
Los periodistas que cubrían el traslado del narcotraficante a la penitenciaría recibieron todo tipo de insultos y amenazas de parte de los familiares y otras personas que estaban a bordo de una camioneta blanca, marca Fiat, sin chapa y con vidrios polarizados. Estas personas en todo tiempo intentaron impedir la toma fotográfica del narco esposado y con chaleco antibala, que se aprestaba a abordar una patrullera policial para ser trasladado.





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