Sostienen que es inadmisible la usurpación política de la Corte

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Es inadmisible la usurpación política que pretende la Corte Suprema de Justicia desde hace 15 años, y el Congreso debe reivindicar la única atribución que le corresponde, que es el juicio político a ministros del supremo tribunal, según el abogado Alberto N. Duarte. En esta situación no hay caso ni pendencia jurisdiccional; hay entredicho en atribución de poderes, agregó.

Sostuvo que la reforma raigal de la justicia debe hacerse con integrantes de la Corte Suprema y es equivocado, por ineficaz, pretender hacerlo contra la Corte. Indicó que estos ministros de la Corte “no son peores que los anteriores, cualquiera sea la simpatía partidaria que profesemos”, apuntó.


Refirió que la usurpación de atribuciones de pretenderse vitalicios no es creación de los ministros de la Corte, “sino una herencia que pretenden aprovecharla”. Recordó que al fenecer el periodo de la primera Corte Suprema emanada de la Constitución del 92, el Consejo de la Magistratura de entonces reconoció las vacancias habidas de ministro de la Corte y convocó y publicó edictos, convocando a los interesados de postularse a esas vacancias. “En nuestro libro hemos publicado tanto aquella resolución como también los edictos convocatorios; y mágicamente hubo acuerdo de desconvocar esas postulaciones de ministro de la Corte. Esta es la triste herencia que debemos remontar actualmente”, acotó.


Señaló que existe antipatía generalizada contra ministros de la actual Corte, pero no comparte la pretensión de satanizarlos. Insistió en que esta es “menos peor” que una de las anteriores que, “en usurpación de la soberanía popular nos dio la presidencia de González Macchi sin mandato electoral”.


“Es muy notable la propensión popular de contender simpatías personales, y preterizar cuestiones principistas y conceptuales. No queremos contener en esos personalismos, y nos ofrecemos a debatir cuestiones ideológicas”, recalcó.


Manifestó que el cumplimiento constitucional es justamente imperativo de los tres poderes del Estado. En cuestiones controversiales, y no en cuestiones políticas, la competencia judicial es exclusiva y nadie puede sustituirla, ni inmiscuirse en ellas. En la situación actual no hay caso, no hay pendencia jurisdiccional, sino entredicho en atribución de poderes, cuestión esencialmente política. Es inadmisible la usurpación política que pretende la Corte desde hace 15 años, en connivencia con algunos senadores de esa época, por lo que el “error de antaño no exonera la responsabilidad de hogaño”.

Dos graves errores

“Dos errores no construyen un acierto. El error parlamentario más el error judicial consideramos dos graves equivocaciones. Uno, la incitación arbitraria; y lo otro, una réplica exagerada. Decimos exagerada, por la pretensión de apoyo extranjero, para resolver crisis de poderes interna. Este legionarismo contemporáneo de abrir las puertas a la intervención foránea, es altamente peligroso”. “Paraguay no admite tutoría alguna y todos los paraguayos tenemos que enorgullecernos de nuestra altiva nota del 20 de julio de 1811”, dijo el Dr. Duarte.