A la edad en la que muchos niños optan por algún deporte como un juego, Marcelo Aguirre ya competía en el exterior. De la mano de su padre, Víctor Aguirre, también mesatenista, a los nueve años, Marcelo comenzó a practicar este deporte y, casi al mismo tiempo, a competir. “Empecé jugando tenis de campo, pero mi papá quería que pruebe el de mesa”, comenta.
Como su padre competía en el exterior, Marcelo comenzó a acompañarlo. “Él jugaba, por lo que todo se hizo más fácil y empezó a gustarme un poco más. En el primer viaje que hicimos, que fue a Brasil, ya gané mi primer torneo a los nueve años y eso me incentivó”, refiere.
Y no era para menos; jugaba en la categoría Sub-11, dos años más de los que él tenía, y ya comenzó a ganar. “Entrenaba con papá, y como él tenía nivel, nunca tuve dificultades”, comenta.
Luego de ese primer torneo, Marcelo no paró de viajar. Al año siguiente, a los 10 años, ya ganó su primer título sudamericano Sub-13. “A partir de ahí, todos los años pude repetir y revalidar el título hasta los 13 años; también salí dos veces campeón latinoamericano en Sub-13. Después de eso comencé a tener el apoyo de la ITTF (International Table Tennis Federation), que es para el tenis de mesa como la FIFA en el fútbol; es una entidad que apoya a los talentos de los continentes”, comenta.
“Cuando pude ganar por primera vez un circuito mundial en Chile, que era para 18, yo tenía 15; fue algo histórico también, no solo para Paraguay, sino para todo el mundo. Que gane un chico de 15 años un Pro Tour de 18 era bastante fuerte y no sucede muy a menudo”, refiere.
Aguirre destaca el apoyo que tiene tanto del Comité Olímpico como de la Secretaría Nacional de Deportes. “Se están portando de lo mejor. El Comité Olímpico tiene su grupo de trabajo; contrataron gente de afuera, como sicólogos, nutricionistas... Estamos trabajando con el profesor Édgar Torres en el gimnasio. Blas Torres es mi entrenador de tenis de mesa”.
Este apoyo de la ITTF y del Comité Olímpico fue fundamental en su carrera, porque le dieron la oportunidad de viajar al exterior para aprender más de este deporte. “Estuve por todos los mejores lugares del mundo donde se pueda practicar, como Alemania, China, Hong Kong, Japón, Corea. Eso también ayuda mucho, ya que como uno no tiene su nivel, quiere jugar igual, así uno se va creando también como jugador”, comenta.
Precisamente en cuanto a su nivel, asegura estar mejor que nunca y se nota. “La verdad que ahora estoy en mi mejor momento. Pude clasificar por primera vez a las Olimpiadas a los 19 años”. Si bien ya estuvo en Pekín 2008, aunque le faltaron dos puntos para clasificar, pudo competir. “Por eso ahora es totalmente diferente. Me voy mucho más confiado y más tranquilo, porque esta vez yo obtuve la clasificación y voy a jugar mi chance. Y ahora lo que espero es llegar a lo máximo posible”.
Aguirre jugó un preolímpico en Río de Janeiro, Brasil, y ganó su lugar en la Olimpiada. “Ahí gané ya en la primera fase”, revela.
Dos semanas después, ganó el Mundial en Alemania junto a Santiago Osorio y Alejandro Toranzos. “Fue como agregarle otra frutillita a lo anterior, porque era importante también para nosotros, para el país”, comenta orgulloso.
Marcelo vivió seis años en Europa, por lo que le resultó muy difícil compaginar el tenis de mesa con sus estudios. Cada tres meses debía venir a rendir sus exámenes. Aguirre residió entre Suecia y Alemania por seis años. “Viví en Suecia porque era el lugar donde, como jugador, podía aprender muchas técnicas que inicialmente necesitaba; fue como una base. Y luego pasé a Alemania, porque me contrató el mejor club de Europa, donde estaban jugadores de elite mundial y pasé por muchas experiencias profesionales”, apunta.
Tiempo de decisiones
Respecto a lo que representa el tenis en su vida, el deportista confiesa que le cuesta definirlo. “La verdad es que fue y es gran parte de mi vida, porque yo, desde los 12 años vivo afuera. Me dio mucho: mediante el deporte pude también conocer los mejores países, culturas y personas”.
Sin embargo, Marcelo está consciente de que el deporte tiene fecha de vencimiento y está en un momento de tomar decisiones. “Esto no es para toda la vida. Del tenis de mesa no se puede vivir. Y justo este es un tiempo decisivo para mí, porque como soy joven todavía, estoy pensando en qué sería lo mejor; si terminar de jugar o ponerme a estudiar”.
La carrera que lo atrae es Fisioterapia y Podología. “Porque tiene que ver con el deporte y a mí me gusta mucho todo ese tema, porque estuve varias veces lesionado y conozco mucho”. De su futuro mediato, comenta que después de las Olimpiadas puede ser que se quede en Europa a jugar. “Tal vez por un club de Alemania, que es la mejor liga y la más profesional. En cuanto a mi futuro lejano, todavía no sabría decirte, porque son muchas cosas que poner en la balanza para poder decidir y saber qué hacer”.
Minibio
Marcelo Aguirre nació el 21 de enero de 1993; es el hijo mayor de Claudia Benítez y Víctor Aguirre. Tiene dos hermanos: Sebastián, de 15 años, e Iván, de 9. A los 9 años comenzó a practicar tenis de mesa y ya ganó su primera competencia. A los 15 obtuvo un Pro Tour de 18 años en el circuito mundial de Chile; todo un récord en este deporte. Desde los 12 hasta los 18 años vivió en Europa; hace un año que regresó a nuestro país. A los 19 años clasificó para las Olimpiadas de Londres 2012; luego de esta competencia, considera volver a jugar en Europa.
