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Leche de vaca a domicilio

 

Antiguamente, en las calles de Asunción —y de varias ciudades del interior del país—, frente a las casas existían palenques para sujetar, por medio de las riendas, a los caballos que la gente utilizaba para su traslado o para tirar carros en el que se transportaban mercaderías diversas.

Una costumbre de aquellos años era la venta de leche a domicilio. La leche no era transportada en tachos u otra vasija ni en carros o carretas, sino llevando las vacas de las que sacaba la leche a la vista de los clientes.

Efectivamente, en cada puerta, el lechero venía con sus vacas, acompañadas de sus respectivos terneros. Se detenía con sus vacas frente a las casas, a las que ataba al palenque, las maneaba y las ordeñaba.

Se vendía por cuartas, que equivalía a unos cuatrocientos gramos, con una medida que el lechero llevaba consigo, luego de ordeñar la vaca en presencia del cliente, del marchante, como se le llamaba entonces. Esa modalidad de venta no permitía la mezcla con agua, sospecha siempre presente en la comercialización de leche en tachos, como se hizo después.


Era la delicia de los chicos tomar leche caliente al pie de la vaca, en jarros en los que se ponían hojas de ka’are˜ para combatir las lombrices intestinales. Era un placer ver a los chicos jugando a los viejecitos, haciéndose bigotes con la blanca espuma, al empinar el jarro, tomando su blanco contenido.

Pasados los años, disposiciones municipales prohibieron la costumbre de llevar animales por las calles de la ciudad, y la leche era transportada en carros o carretas y, después en camionetas —generalmente de la marca Peugeot 304 y 404—, que aterrorizaban a los transeúntes por la forma alocada en que eran conducidas, ocasionando frecuentemente desgraciados accidentes. ¿O incidentes?   

De manos bolivianas a las paraguayas

Una muy buena arma que los combatientes bolivianos utilizaron durante la Guerra del Chaco fue el Mauser checoslovaco modelo boliviano, también conocida como VZ24.

Medía 1,10 m y pesaba 4,08 kg. Fue, dicen los entendidos, una de las mejores versiones del Mauser 98. Fabricado en Brno, Checoslovaquia, con los mejores aceros de la época, constituyéndose en una excelente arma militar de su tiempo.

En 1926, Bolivia adquirió de la Vickers, de Inglaterra, 36.000 fusiles, que dicha compañía subcontrató con la fábrica Brno.

Esta arma resultó de una calidad superior por la calidad de los materiales con que estaba fabricada, que apenas recalentaba, luego de ser disparada durante mucho tiempo. Luego de la rendición boliviana de Campo Vía, unos 12.000 de estos fusiles pasaron a engrosar el arsenal paraguayo, además de los fusiles tomados por los paraguayos de los soldados bolivianos muertos.  

El primer Saguier en el Paraguay

El primer Saguier establecido en el Paraguay fue don Humberto Saguier Verón, nacido en París, el 25 de noviembre de 1783.

En el Paraguay se casó con doña Francisca Carlota Viana de la Mora, nacida el 28 de octubre de de 1802 y fallecida el 4 de octubre de 1883.

Hijos de esta pareja fueron Adolfo, Carlos, Fernando y Constancia, quienes dieron origen a todos los Saguier del Paraguay y el Río de la Plata.

Uno de sus hijos, Adolfo, fue combatiente de la Guerra de la Triple Alianza, ministro de Hacienda y vicepresidente de la República. Fue procreador, a su vez, de los Mena Saguier, Comte Saguier, Orué Saguier, Avalos Saguier, Romero Saguier, Pereira Saguier, otro Pereira Saguier, (Saguier) Velázquez, entre otros.  

Por Bernardo Gutiérrez - surucua@abc.com.py