05 de Febrero de 2012
La ley que no fue
En un hecho insólito, el diputado Artemio Barrios (ANR) quien presentó el proyecto ante la Cámara Baja consiguiendo su media sanción admitió a los músicos que no había leído su contenido. Pidió disculpas y en compensación se comprometió a hacer campaña para detener su estudio en la Cámara de Senadores.
Dicho proyecto caldeó los ánimos de los músicos porque proponía distribuir un carné habilitante para actuar y solo podían conseguirlo aquellos músicos que hayan realizado estudios superiores de música, dejando de lado a los artistas de vocación.
Aquel que no poseyera carné sería pasible de penas por ejercer ilegalmente la profesión, y personas o empresas que contrataran a músicos que no tuvieran carné pagarían multas de 100 a 200 jornales mínimos (entre unos G. 5 y 11 millones) la primera vez y, en caso de reincidencia, con la clausura temporal de hasta seis meses del local o establecimiento.
Esta idea, así como otras, había provocado la preocupación de muchos artistas nacionales que tienen presentaciones a lo largo y ancho de nuestro país.
El carné habilitante sería otorgado por el Ministerio de Justicia y Trabajo a aquel que acredite ser integrante de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA) o de la Orquesta de Cámara Municipal (¿y la Orquesta Sinfónica Nacional?, ¿las orquestas de jazz?, ¿las orquestas de centros culturales?, etcétera); integrantes de bandas militares, policiales o municipales; diplomado como profesor de canto o de algún instrumento musical; diplomado por conservatorios o instituciones similares del extranjero, siempre y cuando el músico haya revalidado su diploma y obtenido su radicación permanente en el país.
"Si algo bueno tiene el Paraguay es lo permeable de su población a la música. Es difícil encontrar un hogar sin un arpa o una guitarra, o sin una persona capaz de cantar alguna polca o guarania. He vivido en varios países y jamás he visto tanta cantidad de músicos per cápita como en este país. Gente que de la nada es capaz de cantar segundas o terceras voces sin mayor formación que un par de peñas y unas botellas de cerveza", escribió en su blog el músico Germán Lema sobre el polémico proyecto. "(...) Nadie es mejor o peor músico por tener un título. Hay excelentes músicos sin estudios formales y pésimos músicos con grados académicos", remarcaba Lema.
Autores Paraguayos Asociados (APA) rechazó la aprobación de esta ley por considerar que obstaculiza el crecimiento del arte musical. "Hoy estamos mucho mejor que hace 30 o más años porque los músicos se han multiplicado y diseminado por todo el país", indicaban. "APA alienta la promoción y desarrollo de inversiones en arte y cultura esta ley no contribuye a ello siempre y cuando sean reconocidos los derechos de autor", referían.
Si se pretende proteger la actividad del músico y jerarquizar la profesión, se debe presentar un proyecto de ley viable y ajustado a las necesidades del músico. Si esta vez se unieron para impedir que corra este proyecto, el próximo paso de los músicos debería ser trabajar por una ley que los ampare y los ubique en el sitial que se merecen.





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