• HOY

    21°
    MIN
    21°
    MAX
     

    nubes dispersas

  • Jueves 22

    19°
    MIN
    30°
    MAX
     

    cielo claro

  • Viernes 23

    22°
    MIN
    30°
    MAX
     

    lluvia ligera

  • Sábado 24

    21°
    MIN
    23°
    MAX
     

    lluvia muy fuerte

  • Domingo 25

    21°
    MIN
    26°
    MAX
     

    lluvia moderada

  • Lunes 26

    18°
    MIN
    24°
    MAX
     

    lluvia ligera

  • DOLAR 

    compra
    G. 5.800

    venta
    G. 6.000

  • EURO 

    compra
    G. 6.600

    venta
    G. 7.000

  • PESO 

    compra
    G. 130

    venta
    G. 190

  • PESO URUGUAYO 

    compra
    G. 100

    venta
    G. 240

  • REAL 

    compra
    G. 1.500

    venta
    G. 1.600

  • YEN 

    compra
    G. 30

    venta
    G. 55

21 de Mayo de 2006

| LOS VICEPRESIDENTES DEL PARAGUAY

Manuel Burgos

El doctor Manuel Burgos fue Vicepresidente en el periodo constitucional de 1924 a 1928, secundando al presidente Eligio Ayala.

/ ABC Color

Don Manuel Burgos nació en Luque el 3 de diciembre de 1871. Cursó sus estudios en el Colegio Nacional de la Capital y se graduó de doctor en Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad Nacional de Asunción, en 1908. Antes obtuvo diploma de notario y escribano público. Ejerció la judicatura como juez en lo civil, miembro de la Cámara de Apelación y presidente del Superior Tribunal de Justicia.

También activó en política; fue presidente del Partido Liberal, ocupó escaños en la Cámara de Diputados y en el Senado. En 1924, fue elegido Vicepresidente de la República y como tal presidió el Senado nacional. Conoció el exilio y falleció en Buenos Aires, el 2 de julio de 1947.

Viajes de antaño

La travesía desde Europa a América para los hombres de los siglos XVI y XVII era una auténtica aventura llena de incomodidades. A la larga duración del viaje y a la incógnita de su final feliz habría que añadir los motivos y perturbaciones que comenzaban desde el momento de tomar la decisión de pasar a Indias.

Durante el trayecto, los viajeros -salvo los que iban dependiendo de otros, como en el caso de la tripulación- debían de resolver por sus propios medios todo lo relacionado con su manutención. Los responsables del buque sólo facilitaban agua racionada por persona, para beber y lavar. Así, pues, cada viajero había de llevar consigo vituallas tales como: tocino, harina, galletas, carne y pescados salados, aceite, vinagre, embutidos, etc..., así como mantas, colchas y ropas personales.

También era frecuente transportar jaulas con animales vivos: gallinas, pavos, tórtolas, etc... Todo ello daba lugar a compras, ventas y trueques, un comercio que se iniciaba ya en el puerto y continuaba a bordo. La mayoría de los viajeros debía aposentarse en los pocos espacios libres que en la cubierta o debajo de esta, dejaba la abundante carga que aseguraba la rentabilidad del flete. Era, por tanto, primordial para cada pasajero hacerse desde el principio con un espacio para colocar su bagaje y su propio cuerpo y defender este espacio durante los largos días de navegación.

No quedaban, por tanto, grandes superficies para pasear. El pasajero permanecía echado casi todo el tiempo junto a los bultos de su propiedad, mientras piojos, chinches y cucarachas comenzaban a ampliar sus dominios.
  • ¿Querés recibir las noticias nacionales e internacionales más importantes?
    Enviá ABC al 22292 desde tu Tigo, Personal o Vox.

COMENTARIOS

Inicie Sesión o Regístrese para comentar.

- ABC Digital no se hace responsable por los comentarios generados o publicados por lectores.
- Los usuarios que utilicen datos falsos en los registros de ABC Digital serán bloqueados.
- Se anularán las cuentas de personas que utilizan este sitio para ofender, insultar, agraviar o publicar groserías. Los comentarios considerados inapropiados serán borrados.
- Los usuarios con más de tres reportes de abuso serán dados de baja.

 

Reportar error

Reportar comentario

Enviar a un amigo