05 de Febrero de 2012
Movimiento urbano
"Aquí tenemos un factor de seguridad y, además, vamos a una velocidad en la que el aspecto social y de aprendizaje es mucho más importante que el entrenamiento. Uno no viene a entrenar a un paseo, sino a aprender", explica Ayala, quien es también responsable de Martes Urbanos, uno de los grupos de referencia para los ciclistas en el Facebook. Una especie de centro de información y difusión de esta actividad que funciona las 24 horas del día, los 365 días del año.
"Cuando yo compré mi primera bicicleta de aluminio, hace 10 años, la cosa era muy diferente. Se tenía que traer de Ciudad del Este el cuadro, esperar por los componentes que venían de otro lado, y así íbamos juntando las partes hasta poder armar toda la bicicleta. Antes, conseguir una bici de aluminio era como comprarse un auto de carrera y traerlo de Argentina", compara.
Ganando terreno
Un hobby que fue avanzando en dirección ascendente con respecto a la preferencia de los que gustan de los deportes de aventura, la adrenalina y la camaradería. Para Nelson Fernández, de ser un medio de vida, el ciclismo pasó a convertirse en un estilo de vida, ya que, además de dedicarse al servicio técnico y venta de bicicletas, es también promotor y participante de los paseos urbanos, que se han convertido en una opción atractiva para la gente que busca una alternativa física más divertida que el gimnasio al salir de la oficina.
"No puedo simplemente venderle una bicicleta al cliente. Además, tengo que ofrecerle opciones para que la pueda usar tanto en la ciudad como en lugares más alejados, como en el caso de las carreras urbanas. Eso es lo que hacemos; somos un grupo de amigos que asesoramos a los nuevos, los acompañamos e inclusive los guiamos en lo que refiere al trabajo físico y de entrenamiento, para los que quieran pasar a un nivel de competición", explica Fernández, propietario de Bicimanía.
Prueba de que la bicicleta ha ganado terreno en los últimos años es la variedad de opciones que actualmente existen en el mercado local dentro del ramo. "Yo empecé armando bicicletas para la gente que las compraba por parte y necesitaban de alguien que las arme, después pasé a traer las bicicletas y, hoy en día, mi clientela está compuesta en un 70 % por jóvenes y adultos que eligen esta actividad como disciplina deportiva y estilo de vida. Por suerte llegaron otras empresas, porque la oferta y la demanda es lo que a todos nos conviene al fin", reflexiona Fernández.
Cuestión de ritmo
Como gran conocedor de este deporte, Manuel Ayala explica, con términos sencillos y amigables, cada uno de los aspectos del ciclismo deportivo. "En el ciclismo existen distintos tipos de ritmos. Están los más explosivos, que son los de carrera, en sus distintas modalidades: mountain bike, ruta, aventura. Esta última, que si bien puede llegar a parecer menos explosiva, es bastante trabajosa por las distancias que se manejan en una aventura", dice Ayala, aclarando que las distancias en una carrera de este tipo oscilan entre los 80 km y 300 km.
"Después tenemos en un peldaño más abajo todo lo que se refiere al rango de entrenamiento ciclístico, en donde ya hablamos de esfuerzo sostenido. Un ejemplo de eso son las clases de spinning, muy útiles si no podés salir o si no disponés de mucho tiempo para entrenar", comenta Ayala.
"Otro rango es el llamado cicloturista. Básicamente, es lo que hacemos en los paseos y siempre decimos que se trata de un semillero, porque aquí todos decidimos pedalear conscientemente a 10 km/h, porque un paseo es más social, es más de aprendizaje, es para que uno se habitúe a andar dentro de un pelotón, a respetar las leyes de tránsito, a manejar entre los autos, a ser prudentes. Es un poco la escuelita para que después vos te puedas manejar solo con tu bici", refiere Ayala, aprovechando la ocasión para lamentar que en Asunción las autoridades aún no han tomado conciencia de la necesidad de una senda para ciclistas, al igual que en otras ciudades de la región. "Es un sueño que tenemos, por ahora lejano".
A competir
Además de los paseos urbanos y rurales que tienen una motivación netamente de esparcimiento, existen otros circuitos para ciclistas más avezados. Uno de ellos, el Paraguay Xtreme San Ber Adventure, realizado el pasado 7 de enero en la capital del verano paraguayo, demostró la cantidad y calidad de competidores ávidos de eventos de estas características. Entre todas las categorías disponibles para esta carrera, la denominada Padre e hijo fue quizás la más celebrada entre todas. "No supimos que íbamos ganando sino hasta el final de la carrera; fue muy emocionante", cuenta Diego Caballero, un licenciado en Análisis de Sistemas informáticos que desde hace unos meses suma kilómetros a fuerza de pedal, acompañado de su hijo Alejo, de 12 años.
"Nuestro objetivo era llegar y nada más, pero finalmente nos quedamos con el primer lugar. Hacía rato que le venía insistiendo a mi papá para que me compre una bicicleta para poder acompañarlo y esta vez, ya con la bici, pudimos inscribirnos los dos", dice el pequeño.
Diego Caballero, quien decidió inscribirse en la competencia bajo la denominación Ángel Team, en homenaje a su hijo fallecido al nacer, valora que este deporte le haya acercado aún más al pequeño Alejo, en el marco del amor al deporte y la naturaleza. "Es lo más lindo de esto: poder pasar tiempo de calidad con mi hijo y compartir largas charlas de camino a casa, cuando volvemos de los paseos. Antes, alzábamos las bicis al auto para regresar, pero ahora, ya con mejor condición física, llegamos pedaleando sin problemas hasta nuestra casa", comenta el orgulloso padre.
Tatiana Solalinde es otra fanática de la bicicleta que empezó igualmente con los paseos, para luego pasarse a las carreras de aventura. Recientemente participó junto a otros diez paraguayos de una aventura de 160 km que se hace desde el 2005 en la Cordillera de los Andes, llamada La Misión.
"Estoy desde el 2007. Empecé con los paseos por invitación de una amiga que hacía este tipo de deportes. El primer paseo lo hice con una bicicleta muy pesada, pero no me importó, por la adrenalina y por lo feliz que estaba", recuerda Tatiana, quien desde hace cinco años es una asidua participante de cuanto paseo y carrera se organice en el país, además de otras en el exterior.
Tal parece ser que son cada vez más los paraguayos que deciden incursionar en el auge del ciclismo urbano. Una actividad que, además de divertir, fomenta la amistad y un estilo de vida saludable.
Seguridad. Para participar de los paseos nocturnos que se realizan en la ciudad, es imprescindible contar con luces, cascos y prendas reflectivas. Además, es importante, aunque no imprescindible, tener una bicicleta especialmente adecuada preferente con cuadro de aluminio. Los precios rondan los dos millones de guaraníes para los modelos más básicos.
Todo lo que refiere a difusión y organización de los paseos tiene como epicentro los distintos grupos en el Facebook, ya sea La Eco Pelu Bicimanía, Martes Urbanos o After Office. Los menores de 14 años pueden participar siempre y cuando el circuito sea apto en cuanto a dificultad y seguridad, además de requerirse necesariamente el acompañamiento de los padres o un permiso de estos.






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