13 de Diciembre de 2009
2010 trae buenas oportunidades
El sistema financiero de América Latina está bien capitalizado al tener como sistema de medición el índice de Basilea con México (16%) y Brasil (15,5%) como los mejores posicionados, por encima inclusive de EE.UU. (12,8%) y Alemania (12,5%). Los bancos latinoamericanos están preparados para apoyar la retomada del crecimiento al poseer elevados índices de retorno, especialmente, las intermediarias de Colombia que cuenta con un ROE de 25,7% y un ROA de 2,7%.
ROA es la sigla de Return on Assets que indica el nivel de utilidades que genera cada dólar invertido en los activos de la empresa. Se obtiene de dividir la utilidad neta por los activos totales. En tanto ROE (Return on Equity) refleja la rentabilidad sobre recursos propios, es la rentabilidad para el accionista. Se calcula como el cociente entre el beneficio neto y los recursos propios.
Además de estos factores, debemos apreciar también que los bancos de la región tienen poca exposición a créditos hipotecarios de alto riesgo. En esta parte, Chile, el país cuyo sistema es el más expuesto, tiene un índice de solo 17%, México (6%), Brasil (3%) y Colombia (3,5%) ante países desarrollados como EE.UU. que llega hasta el 73% y España 50%.
Los resultados positivos experimentados en los últimos años en nuestra región ofrecen buenas oportunidades al sistema financiero regional porque aparecen casi 90 millones de personas que superaron la línea de pobreza, decía Ricardo Marino, presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban). Fue al realizar una evaluación anual en esta ciudad considerada la capital financiera de Brasil.
Hay una tendencia estructural para incrementar el ingreso por hogar en los últimos 10 años, lo que significa un mayor mercado potencial, desde la óptica del gremialista, que además es Chief Executive Officer (CEO) del grupo Itau Unibanco, el mayor conglomerado financiero de esta parte del continente y noveno entre los veinte mayores bancos del mundo en el ranking de capitalización de mercado.
Si bien se ve un aumento en el acceso a los servicios bancarios en Latinoamérica; sin embargo, en promedio, solamente 36 de cada 100 familias logran acceder a los productos financieros que ofrecen las intermediarias del sector. El mayor obstáculo sigue siendo el costo que para muchas familias es prohibitivo.
También se nota un aumento del crédito doméstico para el sector privado en función al porcentaje del producto interno bruto (PIB) siendo el promedio de Latinoamérica 38,4% versus 175% de promedio de las economías avanzadas, dijo al hacer una comparación.
Paraguay con un nivel bajo
Paraguay tiene aún un espacio grande para crecer en materia de negocios financieros ya que en se mueve bajo el promedio en la región de Latinoamérica en materia de oportunidades aprovechadas. En cuanto al acceso a servicios bancarios o familias que tienen una cuenta bancaria, los registros del Banco Mundial muestran que Paraguay está con un 30% junto a Bolivia; mientras el promedio es 36% y el potencial 60%.
En niveles inferiores a nuestro país están Costa Rica (29%), Argentina y Venezuela (28%), Perú 26% y México (25%). Por encima están Chile (60%), Panamá (46%), Brasil (43%), Uruguay (42%), Colombia (41%) y Ecuador (35%).
En cuanto al número de sucursales por cada 100.000 habitantes, en Brasil están más expandidas con 14,59, Panamá 12,87, Argentina 10,01, Costa Rica 9,59, Chile 9,39, Ecuador 9,30, Colombia 8,74, México 7,63, Uruguay 6,39, Venezuela 4,41, Perú 4,17 y Bolivia 1,53. El promedio regional en este aspecto es de 8,22 mientras que el potencial es 27,42.
Transparencia y apertura
Por otro lado, los mercados de capital en Latinoamérica han presentado buenos niveles de transparencia y apertura, mostrando sus países importantes avances regulatorios durante los últimos 20 años. En materia de creación de agencias de supervisión, de 31 agencias que se tenía antes de 1990, en 2002 la cantidad aumentó a 88, en cuanto a establecimiento de leyes mercantiles internas de 25 se pasó a 94, de 27 a 91 se incrementaron los acuerdos sobre custodia, 15 hasta 100 crecieron los sistemas mercantiles y de 33 a 92 los procesos de compensación y de resolución o disolución en los mismos periodos observados. Todos estos factores brindan una mayor confianza en el sistema bancario latinoamericano.
Durante los años recientes, la región mostró que está más integrada a la economía global con reservas internacionales netas (RIN) elevadas para alcanzar un mayor índice de crecimiento en su PIB superando inclusive el promedio mundial.
No mirar solo el crecimiento
El optimismo que se vislumbra en el sistema financiero regional para el próximo año no debe sesgar el enfoque de los bancos solo hacia el crecimiento descuidando otros aspectos como el sistema regulatorio que si bien demostró estar fortalecido ante los últimos episodios de crisis global para una mejor regulación y supervisión, es el camino para reducir a largo plazo el riesgo para los accionistas. En Paraguay, la lección la tenemos bien aprendida con la crisis financiera que estalló en 1995 y tuvo rebrotes hasta el 2002. Este Suplemento se declara celoso custodio del sistema financiero teniendo en cuenta que su buen funcionamiento facilita el crecimiento de la economía de cualquier país, porque es la herramienta fundamental para el apalancamiento de los sectores productivos.
En un artículo reciente del The Wall Street Journal, leía con atención la manifestación de dos líderes europeos como el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, Gordon Brown, quienes sostienen que no es aceptable que, cuando se producen las crisis, sean los contribuyentes quienes pagan los platos rotos mientras que cuando se recupera la economía se beneficien únicamente los accionistas y empleados de los bancos. Especialmente Sarkozy, en todo momento se mostró muy crítico sobre el funcionamiento del sistema financiero desde que estalló la crisis hace un par de años en EE.UU. por efecto de los activos tóxicos. El mandatario asumió posturas firmes en muchas ocasiones que estoy seguro atormentó al menos sensible de los banqueros.
Los dos dirigentes han calificado de prioritario aplicar un impuesto extraordinario a las primas bancarias dado que las correspondientes al año 2009 se han elevado gracias al apoyo gubernamental al sistema bancario. Bien se sabe que si el apoyo es del fisco, los recursos se originaron en los ciudadanos, vía recaudación de impuestos.
Coincidieron en señalar además que en la crisis se descubrió una red global enorme y opaca, basada en productos complejos, cálculos a corto plazo y remuneraciones con demasiada frecuencia excesivas, que ha creado riesgos que muy poca gente entendía.
Precisamente el Reino Unido ha dado ya un paso más firme en su objetivo de limitar las primas que las entidades conceden a sus ejecutivos, aprobando un impuesto para restringir la retribuciones de los directivos.
La "supertasa" no gravará a los banqueros, sino a los bancos, que tendrán que pagar al Tesoro un 50% por el dinero que destinen a las primas de sus empleados. Solo quedarán exentos aquellos sobresueldos que no excedan las 25.000 libras (unos 27.500 euros). Por suerte, en nuestra región ningún gobierno tuvo que salir al salvataje de algún banco. Sin embargo, es bueno aprender de la experiencia reciente en otras latitudes y evitar así recorrer el mismo camino. Decía San Agustín: "errar es humano; perseverar en el error es diabólico".







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