Es tiempo de retirar estímulos y buscar equilibrio

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La economía paraguaya empieza lentamente a despegar de la mano de sus principales actores: la agricultura y la ganadería; la prueba es que comienzan a emerger algunos indicadores favorables, como el aumento en la demanda de créditos. Ante este síntoma de recuperación, algunos economistas opinan que debe pensarse ya en retirar los estímulos que el Gobierno aplicó en su momento para hacer frente a la recesión que se espera este año. Por su parte el BCP ya tomó sus precauciones en política monetaria y anunció que aumentaría sus tasas de referencia para hacer frente al peligro de la inflación apenas la demanda empiece a crecer.

Hecho muy cuestionable desde el ámbito empresarial, ya que muchos de los empresarios consideran que el Banco Central debería relajar su política para dinamizar el crédito en los distintos sectores económicos, principalmente por este año, en el que se anuncia una caída del producto interno bruto (PIB) entre el -1,5 y - 2,5%.

Reactivación en la agroganadería

La teoría del BCP se apoya en los primeros síntomas positivos que se observan en la agricultura, luego de los efectos de la sequía que golpeó con fuerza los cultivos de soja, producto estrella de nuestro país, y también gracias a que muchos productores aprovecharon la coyuntura y el mal momento para cultivar otros productos.

Por otra parte también se habla de la recuperación del sector cárnico, afectado por el brote de fiebre aftosa. De este último rubro se anuncia la reapertura de grandes mercados, que habían cerrado luego de que Paraguay perdiera su certificación de la Organización Mundial de Salud Animal en setiembre del 2011.

Luego de tomar las medidas sanitarias requeridas, el país retomó sus ventas a Rusia y otros países, sin embargo Chile, uno de los principales clientes de la carne paraguaya, mantiene cerrado su mercado hasta que Paraguay no recupere su certificación.

Aumenta demanda de créditos

Según los técnicos del BCP, aunque los primeros datos estadísticos como el Índice Mensual de la Actividad Económica del Paraguay (Imaep) y el Estimador de Cifras de Negocios, o los datos de comercio exterior –que muestran caídas importantes tanto desde el lado de la oferta, como de la demanda en los dos primeros meses del año– a partir de marzo de 2012 se puede ver una clara señal de la reactivación, con un aumento en la demanda de los créditos.

Si bien en febrero de este año la cartera de créditos bancarios tuvo un retroceso de 4% frente al mes inmediatamente anterior (enero), a marzo de 2012, la cartera tuvo un rendimiento del 26% frente a marzo del año pasado. “Es difícil que las economías mantengan por mucho tiempo el crecimiento del crédito demasiado alto, porque la calidad del crédito se deteriora, que es lo que está pasando en Europa y no queremos que pase aquí, por eso no le damos tanta rienda suelta”, sostuvo el subgerente de Política Monetaria del BCP, Carlino Velázquez.

Analistas privados coinciden que si el crédito está creciendo a un ritmo alto, y que no se requiere de un estímulo monetario adicional; tampoco consideran que hace falta un aumento de tasas si no hay un riesgo inflacionario, sostienen que una tasa neutral del 6% es la apropiada para esta coyuntura.

Inflación en su punto mínimo

Por otra parte, los analistas del BCP sostienen que la inflación ya llegó a su punto mínimo. Recordemos que al cierre de abril la tasa interanual de la inflación, medida por el IPC, llegó al 3,3%, muy por debajo del 9,1% que tenía en el mismo mes el año pasado. Los técnicos sostienen que con la reactivación de la economía por un aumento de la demanda influirá en el nivel de precios y aumentará la percepción de la inflación para los siguientes meses.

La meta propuesta por la entidad monetaria es del 5% con variaciones del +- 2,5%. Dadas las condiciones de mercado, el BCP entiende que ya no va a ser más necesario, ni apropiado mayores reducciones en la tasa de interés referencial, y que por el contrario es el tiempo en que se debe empezar a retirar los estímulos.

Retirar estímulos

Algunos estímulos que activó el Gobierno para dotar de liquidez a los agentes económicos fueron, por ejemplo, la emisión de bonos del Tesoro para facilitar las inversiones. Muchos de los estímulos que aplicó el Ejecutivo ya no se podrán recuperar, porque vienen de la mano con incrementos salariales muy fuertes. En ese sentido se espera que, tanto el Equipo Económico como el Congreso comprendan la situación y que el año que viene tengamos un presupuesto austero, que permita recuperar el equilibrio fiscal en el 2013.

Banco Central apunta a la dirección correcta

Para el banquero colombiano Jaime Gilinski, presidente del grupo GNB Sudameris (nuevo propietario del grupo HSBC en América Latina), el Banco Central del Paraguay (BCP) en su manejo de la política monetaria va por buen camino.

“Vemos que es una entidad muy seria, creo que está haciendo un trabajo muy claro en desarrollar no solo a la economía, sino para que las instituciones financieras sean sólidas, bien reguladas y bien administradas”, apuntó el nuevo propietario de HSBC Paraguay.

Agregó que el sistema financiero paraguayo en los últimos años progresó en muchos aspectos, aunque todavía hay mucho por hacer en materia de la bancarización.

Admiró, empero, los niveles de rentabilidad que tienen los bancos locales, y el mejoramiento de los niveles de eficiencia. “Sentimos que es un país que está en la dirección correcta en cuanto a la política macroeconómica que el Gobierno está dando. “No conozco todavía en detalle Paraguay, pero lo que pudimos analizar desde el punto de vista de la adquisición del HSBC, que es un país que está haciendo bien las cosas, con los años venideros vamos a ver un país tan exitoso como otros que tenemos en América Latina”, dijo finalmente.

“Están dadas las condiciones”

Para el economista, empresario bancario y exministro de Hacienda, Dr. César Barreto, están dadas las condiciones para que el Gobierno retire los estímulos que aplicó en su momento para hacer frente al mal momento económico e incentivar la producción.

“Eso significa que tiene que haber un manejo muy responsable de la situación, en el sentido de que si se inyectan recursos en el momento que la economía requiere, como en este año en que hay una crisis en la producción agrícola, y se hacen inversiones públicas adicionales a lo que se requiere normalmente, incluso recurriendo a la emisión de deuda o la toma de algún crédito internacional. Pero una vez que la economía se recupere o los efectos de la crisis ya estén pasando –esperamos que eso ocurra en el año 2013– debe retirar esos estímulos para que se pueda recuperar el equilibrio y la solvencia fiscal”, sostuvo.
Riesgo de aumentar déficit

El economista explicó que en el caso de no retirar los estímulos, el riesgo de un déficit fiscal va a ser creciente y puede en algún momento ser explosivo como ha pasado en otras épocas (1996-2002). “El manejo de una política fiscal anticíclica requiere de una responsabilidad muy grande y una visión de mediano plazo de ejecución. Si no se tiene eso es un peligro y puede terminar en una crisis fiscal en el mediano plazo”, afirmó.

La tasa no incide en demanda de créditos

La tasa de interés es como cualquier otra variable, la demanda de crédito empieza a tener vigor de nuevo en forma independiente de las tasas. Eso se nota en el aumento de cartera que se viene dando en todo el sistema financiero y sobre todo en la demanda en la cartera asociada a la producción, afirmó el empresario financiero y expresidente del BCP, Germán Rojas.

“Hay buena dinámica de los créditos, independientemente a las tasas, y las tasas que más se aproximen a la tasa referencial del BCP van a hacer esas tasas a las cuales van a acceder aquellos clientes que están mejor calificados, porque demuestran buen cumplimiento de sus obligaciones”, insistió.

Agregó que la tasa es apenas una referencia y que el hecho que bajen a una menor escala no quiere decir que van a impulsar en una mayor o menor medida al crédito. “Los bancos también tenemos la obligación de colocar ese dinero en lugares donde la recuperación sea cierta. De qué me sirve a mí tener tasas bajas si al final voy a colocarlas en sectores donde no voy a tener rentabilidad o voy a tener problemas para la recuperación del crédito”, agregó.

Sugirió que se apunte a programas de estímulo para la formalización de la población y, a medida que haya mayor formalización y vaya entrando mayor cantidad de gente al mercado, los costos se van a ir abaratando por sí mismos, como una consecuencia.