En términos climáticos no se observaron mayores impactos negativos, no hubo una sequía y las precipitaciones en general fueron satisfactorias, aunque mal distribuidas en el espacio. En algunos casos la lluvia a destiempo causó problemas de humedad, como al maíz y al trigo en algunas zonas productivas.
El otro factor externo que impactó en el sistema agropecuario del país es la crisis económica brasileña, que genera inflación, depreciación del real y un freno significativo del movimiento económico del país vecino. Paraguay tradicionalmente ha orientado el trigo, el arroz y el maíz al mercado brasileño, pero en las condiciones actuales, en que los precios han disminuido de forma considerable, la exportación a este destino no es rentable.
En cuanto a los rubros de la agricultura familiar, la producción de sésamo se mantuvo en niveles normales, con baja productividad. Tampoco se observó una expansión del cultivo. La mandioca, sobre todo aquella destinada a la industria del almidón, experimentó una caída de los precios como resultado de una reacomodación del mercado internacional de este rubro, en que el almidón de maíz se volvió mucho más competitivo que el de la mandioca, como resultado de una sobreoferta de maíz, especialmente en Estados Unidos.
La caña de azúcar, otro rubro histórico de renta de la agricultura familiar, tampoco ha tenido un año muy positivo. En efecto, el contrabando de azúcar, tanto de Brasil como de Argentina, donde la productividad por hectárea es muy superior a la paraguaya, terminó por desmotivar el cultivo para uso industrial. A esto deben agregarse los problemas de dos ingenios azucareros que dejaron de funcionar: azucarera Iturbe y la de la cooperativa de Coronel Oviedo, por problemas financieros y administrativos.
Por el lado de la ganadería, se ha observado un crecimiento del nivel de faena; sin embargo, las exportaciones descendieron, dentro de un contexto económico mundial con un dólar fortalecido, lo que ha impulsado los precios a la baja y, consecuentemente, el valor de las exportaciones también se ha reducido, aunque en un escenario de expansión de mercados y de constante mejoramiento de la posición del país como productor.