Dentro de la teoría económica, la economía keynesiana –por John Maynard Keynes– considera que el aumento del gasto del gobierno aumenta la demanda agregada y el consumo, es decir, la intervención estatal mediante gastos en bienes y servicios termina por dinamizar varios sectores de la economía de una nación.
No obstante, la situación de los gobiernos latinoamericanos sufre tanto de ineficiencia técnica como de ineficiencia asignativa, según el último reporte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) “Mejor gasto para mejores vidas”.
De acuerdo al estudio, la ineficiencia técnica está vinculada a la calidad del gasto con los recursos disponibles. Los latinoamericanos podrían tener acceso a más y mejor educación, servicios de salud, seguridad pública e infraestructura si sus gobiernos utilizaran los recursos existentes como lo hacen los mejores países del mundo.
En tanto que la eficiencia asignativa hace referencia a la necesidad de reasignar los recursos públicos, no según patrones históricos (ineficiencia), sino de acuerdo a la utilidad que tendrán en determinados componentes del gasto.
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Es de suma importancia conocer o recordar estos conceptos para comprender la problemática que se suscita, principalmente, en países en vías de desarrollo como Paraguay, donde como en otras ediciones, se ha abordado el gran desafío de mejorar la calidad del gasto público, considerando las múltiples necesidades que existen en el país, pero ante unos insuficientes recursos.
Así como la demanda pública va en aumento todos los años, los números oficiales dan cuenta que el gasto también ha ido en crecimiento, pero no precisamente para responder a programas y proyectos de alto impacto socioeconómico, sino para satisfacer los requerimientos de un grupo de personas que se encuentran en el sector público, es decir, los mayores incrementos en recursos se ha dado principalmente como efecto de ajustes y subas salariales, los cuales se convierten en compromisos que ya no pueden ser recortados ni modificados en ningún ejercicio fiscal.
Al respecto, al cierre del 2017, el gasto público (salarios, prestaciones sociales, donaciones, uso de bienes y servicios, intereses) de la Administración Central fue de más de G. 28 billones (aproximadamente US$ 5.000 millones). Dentro de este componente, las prestaciones registraron un incremento con relación al 2016 de 14%, seguido por la remuneración a los empleados con un aumento del 5,4%, mientras que el gasto realizado en concepto de donaciones y el uso de bienes y servicios también reportaron un crecimiento del 5,3% y 4,5%, respectivamente. En este sentido, es de remarcar, que los salarios se llevaron los mayores recursos públicos, es decir, el de los provenientes de los impuestos.
¿Cuál es la situación del gasto público en Paraguay? ¿Qué alternativas existen para volver eficiente algunos de los principales gastos públicos? ¿Qué impacto puede tener efectivamente la acertada intervención del Estado en la economía nacional? Éstas y otras reflexiones son analizadas por la consultora MF Economía en la presente edición.