El refugio (adaptación)

Este artículo tiene 7 años de antigüedad
/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2429

Había una vez una hormiga que quedó atrapada bajo la lluvia muy fuerte que empezó a caer, y se preguntó dónde podría protegerse.

En eso, la hormiguita divisó una hermosa seta y se metió debajo esperando que dejara de llover. Pero la lluvia era cada vez más fuerte. Después de un rato, llegó una mariposa con sus alitas tan, pero tan mojadas, que ya no podía volar, se arrastró hasta la seta y dijo: —Hormiga, hormiga, ¡déjame cobijarme debajo de la seta! Estoy toda mojada, tengo frío y no puedo volar.

La hormiga le contestó: —El espacio es muy pequeño, pero no importa, estaremos apretadas, pero en buena armonía. La mariposa y la hormiga se cobijaron en la seta mientras seguía lloviendo. Al poco rato llegó un pequeño ratoncito corriendo y dijo: —¡Déjenme entrar debajo de la seta! Estoy todo empapado. La hormiga y la mariposa le contestaron: —Bueno, casi no hay espacio para ti, pero no importa, ¡nos apretaremos un poquito para que tú quepas!

La lluvia era cada vez más fuerte y en eso llegó una paloma mojada y temblorosa. —¡Dejen que me seque y descanse bajo la seta hasta que deje de llover!— El ratoncito le contestó: —Pero es que aquí ya no hay espacio.

La palomita les pidió: —Apriétense un poquito. Entonces, el ratoncito dijo: —Está bien, vamos todos a apretarnos un poquito más. ¡Miren qué mojadita está nuestra amiguita!

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Por fin dejó de llover y el sol volvió a brillar en el cielo radiante. Extrañada, la hormiga se preguntó: —¿Cómo es posible? Antes apenas cabía yo solita debajo de la seta, y ha habido sitio para todos. En eso, una rana que lo había visto todo desde un sitio cercano, se acercó a la seta riendo y croando y dijo: —¡Amiga hormiga, no te das cuenta de que la magia está en la solidaridad! ¡Cuando nos ayudamos, todo se resuelve más fácil!